Un hombre llamado Ove

domingo, octubre 29th, 2017

Ha sido una de las más gratas sorpresas que nos ha deparado la industria cinematográfica sueca en los últimos años; estrenada el día de navidad de 2.015, como adaptación de la novela «En man som heter Ove» del joven escritor Fredrik Backman, traducida a la lengua de Cervantes como «Un hombre llamado Ove». Ha supuesto un esfuerzo por parte de la «Tre Väner» y con distribución de la ya centenaria «Nordisk Film», contando principalmente con la producción de Ammica Bellander y Fredrik Wikström Nicastro, la dirección y libreto de Hannes Holm, la fotografía de Göran Hallberg, la musicalización del noruego Gaute Storaas, el estilismo de Eva von Burh y Love Larson, la edición de Fredrik Marheden y disponiendo de un elenco donde destacan las figuras de Rolf Lassgard, Bahar Pars, Filip Berg, Ida Engvoll, Klas Wiljergard, Johan Widerberg, Börje Lundberg o Simeon Da Costa Maya.

Se cuenta la historia de Ove, habitante en una pequeña ciudad de provincias en la Suecia contemporánea, llegado a los 59 años de edad, destacando por un fuerte carácter irascible, y escasamente empático; viudo recientemente de Sonja, su gran compañera de las postreras décadas, ha sido despedido de la empresa donde ha trabajado los últimos 43 ejercicios y ya no es el presidente de su comunidad de propietarios; hechos que le han arrastrado a una visión negativa de la sociedad y de la misma existencia. Extremadamente receloso con la Administración Pública junto a sus adláteres y prosiguiendo a pesar de su destitución con patrullas diarias por la urbanización con el objetivo de comprobar el buen funcionamiento de las normas. Nuestro protagonista es puesto a prueba por la llegada al vecindario de una familia compuesta por una refugiada iraní embarazada llamada Parveneh, su cándido marido autóctono y dos pequeñas trastes, símbolo de los nuevos tiempos. Ove intenta suicidarse en repetidas ocasiones pero siempre es interrumpido por sus próximos por causas inverosímiles; es en estas tentativas donde el hombre se retrotrae a lejanos recuerdos de su vida, que nos hace comprender el porqué de su rigidez mental, de su ira y de sus frustraciones.

En la traslación de todo este mundo a fotogramas nos encontramos con una narración que atrapa desde el primer momento, en un verdadera torrente de emociones, donde se mezcla sin rubor el drama con la comedia, dentro de unos parámetros de humor negro muy propio de las culturas escandinavas. Resulta muy gratificante para el espectador tanto en el fondo como en la forma, dentro de un producto extremadamente agradable; lo cierto es que se puede observar como una obra vigorosa, llevadera y entretenida.

Su realizador se muestra especialmente ducho, permitiéndose cambiar de registros, al combinar instantes de líneas claras con otros de brocha gorda y contra lo que se puede pensar superficialmente, alcanza un equilibrio descriptivo digno de elogio. Para Holm, nacido en la localidad de Lidingö, perteneciente a la área metropolitana de Estocolmo el 26 de noviembre de 1.962, suponía su 12 película, que incluyen sugerentes títulos como «Interail» en 1.983, «Uno en un millón» en 1.995 o «Adán y Eva» en 1.997, aparte de conocidas series de televisión en su país como «S.M.A.S.H» en 1.990.

Holm asimismo se revela básicamente hábil en el guión, a pesar de desarrollar un relato en ciertos puntos predecible, buscando una simetría siempre lograda entre lo cínico y el pasteleo; se hace nutrir de una atrayente y mimética exploración del personaje protagonista inmerso, en la mayor parte de las veces contra su pesar, en los cambios sociales de la ultima época, dentro de una Suecia realista, con una colectividad más pluricultural y una xenofobia transversal que no se puede tapar bajo el paraguas del «Buenismo» social-demócrata. La evocación a la cultura automovilística, en ese caso la clásica confrontación local entre «SAAB» y «Volvo», así como el carácter conservador-libertario del sujeto principal, no hace retrotraernos a «Gran Torino» de Clint Eastwood, puesta en circulación en 2.008. Al remate podemos apreciar una lúcida reflexión sobre la vida, los sentimientos, el irremediable paso del tiempo y la pérdida de las ilusiones.

Los fotogramas de Hallberg son enormemente reveladores, unidos a la banda sonora original de Storaas donde puede captar todo el ingenio y el gracejo que nos regala la fábula, la peluquería y el maquillaje de Von Burh y Larson encuentran la proporción entre la autenticidad y lo vistoso y el montaje de Marheden está provisto de brío y ritmo, convirtiéndose de esta forma en una de las grandes bazas del filme. Alusión aparte nos merecen las interpretaciones de los actores destacando a Rolf Lassgard, transfigurándose en Ove, donde cultiva de forma magistral su papel, llenándolo de gestualidad y vehemencia, mezclando conceptos teóricamente tan alejados como es la misantropía y el sentido del deber y sabiendo adjudicar de alma a toda la cinta, a lo que sumamos las labores de Bahar Pars, encarnándose en Parvaneh, con una sociabilidad enormemente agresiva y a Ida Engvoll, en la piel de Sonja, expresando una dulzura y un carisma inaudito, rematando con la comedida y acertada técnica de grandes secundarios como klas Wiljergard, Johan Widerberg o Börje Lundberg.

Desde el primer momento la cinta ha obtenido un importante respaldo por parte del público como de la «Crítica» especializada, a lo que adjuntamos un importante reconocimiento académico, al ser la gran triunfadora en la gala de los «Guldbagge», los premios suecos del Cine en 2.016, acaparando los galardones en » Mejor Premio de Audiencia», «Mejor Actor Principal» en Rolf Lassgard, y «Mejor Estilismo» en Eva von Burh y Love Larson,; Obtiene el reconocimiento de «Mejor Comedia Europea» en los «European Films Awards» en el mismo año y fue nominada como «Mejor Película de habla no inglesa» de los «Oscars» en 2.017.

One Response to “Un hombre llamado Ove”

  1. Lo más interesante que nos ha dado el cinema sueco estas ultimas décadas. Yo la veo como un buen producto cinematográfico.

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