El silencio de los corderos

domingo, octubre 22nd, 2017

Fue la gran triunfadora en la noche de los «Oscars» en 1.992, acaparando los galardones de «Mejor Película», «Mejor Realizador» en Jonathan Demme, «Mejor Guión Adaptado» en Ted Tally, «Mejor Actor Principal» en Anthony Hopkins y «Mejor Actriz Principal» en Jodie Foster y asimismo representaba la tercera vez en la Historia donde una misma producción conseguía los cinco principales premios de la academia de artes cinematográficas estadounidense, siendo precedida en este palmarés solamente por «Sucedió una noche» de Frank Capra en 1.934 y «Alguien voló sobre el nido del cuco» de Milos Forman en 1.975.

Contaba principalmente con el apoyo económico de «Strong Heart» y «Demme Productions, la distribución de la poderosa «Orion Pictures», la dirección de Jonathan Demme, los decorados de Tim Galvin, la fotografía del japonés Tak Fujimoto, la música de Howard Shore, el sonido de Christopher Newman y el montaje de Craig McKay; se optaba por un amplio elenco actoral donde tenían cabida las personalidades de Anthony Hopkins, Jodie Foster, Scott Glenn, Anthony Heald, Ted Levine, Brooke Smith, Diane Baker, Kasi Lemmons, Frankie Faison o Tracey Walter.

Se estrenó oficialmente en la ciudad de Nueva York el 14 de febrero de 1.991, en plena «Primera Guerra del Golfo» y su epígrafe original en inglés era «The silence of the lambs» y sería conocida en España como «El silencio de los corderos» y en Hispanoamérica como «El silencio de los inocentes». Ted Talli se agenciaba del libreto en una adaptación de la novela de idéntico título de Thomas Harris, publicada en 1.988 como secuela de «El dragón rojo» de 1.981 del mismo autor, pretendiendo relatar un escabroso testimonio, donde un travestido y asesino en serie conocido como «Buffalo Bill» se encarga de secuestrar a adolescentes con sobrepeso, para después arreglarlas en un macabro ritual y finalmente despellejarlas vivas. Las autoridades confían en Clarice Starling, una joven aspirante del FBI y licenciada en psicología, para que interrogue al Dr Hannibal Lecter, un medico psiquiatra internado en una cárcel de máxima seguridad, tras ser condenado por múltiples asesinatos incluyendo también actos de canibalismo, con el objetivo de sonsacarle información sobre el «modus operandi» del primer victimario.

El rol de «Buffalo Bill» está inspirado en homicidas reales como Ed Gein y Ted Bundy. Ya en 1.986 se había comercializado la cinta «Manhunter», distinguida en España como Hunter y en la América castellano-hablante como «Cazador de hombres», con dirección de Michael Mann, resultando una traslación cinematográfica de «El dragón rojo», aunque en este caso la figura de Lecter era apreciada con el apellido de Lecktor; creación que en su conjunto no obtuvo el éxito económico esperado.

Es en el proyecto de principios de los 90, donde al trasvase de todas estas sensaciones a rollos de celuloide, «El Respetable» se topa directamente con una labor hasta cierto punto brutal y sobrecogedora, en un formidable ejercicio de suspense psicológico, poseedor de un enigmático y chocante vigor, logrado en parte gracias a una serie de sugerentes recursos visuales y narrativos.

Podemos deleitarnos en una realización por parte de Demme provista de sobriedad, escapando de las astracanadas y obteniendo desde el primer momento tino y frialdad, algo que se agradece en un cometido de este tipo; hay una decisión de promover una serie primeros planos, consiguiendo de este modo una atmósfera opresora en conexión intensa con el espectador. Para Demme, nacido en el pequeño pueblo de Baldwin en el estado norteamericano de Nueva York el 22 de febrero de 1.944, suponía su décima película como director, donde había ya había demostrado su lúcida maestría en interesantes títulos como «La cárcel caliente» en 1.974, «Crazy Mama» en 1.975, «El eslabón del Niágara» en 1.979, «Melvin y Howard» en 1.980, «Algo salvaje» en 1.986 o «Casada con todos» en 1.988.

El guión de Tally es sumamente preciso en un argumento inteligente y hábil, incluso duro para la época de la realización del filme; provisto de subtramas que enriquecen la descripción sin desdeñar los mensajes subliminales, procurando en determinados momentos deleitarse en una lógica perversa y tanteando hacer el malsano ejercicio intelectual-filosófico de comprender los actos más repugnantes y aviesos que puede llegar a cometer el ser humano; la escenografía de Galvin es detallista y dinámica, los fotogramas de Fujimoto son lúgubres, estimulantes y sombríos, la banda sonora de Shore es inquietante e intrigante, resultando un eficaz acompañamiento de la acción, el sonido de Newman es eficiente, con gran protagonismo en la trama y complemento perfecto para la propia actividad, la edición de McKay es majestuosa y apropiada.

En cuanto a las actuaciones destacan muy por encima los trabajos de la pareja protagonista formado por Anthony Hopkins encarnándose en el Dr Hannibal Lecter y Jodie Foster en la piel de Clarice Starling; Hopkins de origen galés y ennoblecido por la reina Isabel II de Gran Bretaña como «Kningh Bachelor» en 1.993, es capaz de crear uno de los personajes más terroríficos y sugerentes de la ya centenaria trayectoria del «Séptimo Arte», gracias a convertirse en un auténtico maestro del arte del camuflaje y la transformación, por otra parte Foster, su «partenaire», demuestra una gran profesionalidad e instinto artístico, en un papel lleno de claro-oscuros y siendo poseedora de una singular garra; asimismo sería injusto olvidarnos de las glosas provistas de compostura en secundarios como Scott Glenn, Ted Levine, Anthony Heald o Broke Smith.

En el año 2.001 se pone en circulación «Hannibal», realizada en este caso por el gran Ridley Scott, una continuación de las andanzas del perverso e inteligente galeno y donde Sir Anthony Hopkins repite el papel, pero el cometido de Clarice Starling es asumido por Julianne Moore; al ejercicio siguiente se estrena «El dragón rojo», otra nueva versión de la primera obra de Harris, con dirección de Brett Ratner y la participación del sempiterno Hopkins al lado de Edward Norton y el inglés Ralph Fiennes; es en 2.007 cuando se comercializa «Hannibal, el origen del mal», coproducción europea entre Italia, Francia y el Reino Unido, realizada por el británico Peter Webber, una precuela donde se escarba en los orígenes homicidas de Lecter.

One Response to “El silencio de los corderos”

  1. Lo que destaca en este film es que es el único 0scar a mejor película en una cinta de terror.

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