Sin Perdon

sábado, julio 15th, 2017

Fue estrenada el 3 de agosto de 1.992, con el título de «Unforgiven», siendo conocida en España como «Sin Perdón» y «Los imperdonables» en Hispanoámerica; resultando la gran triunfadora de la noche en la edición de los «Oscars» en 1.993 acaparando los galardones de «Mejor Película», «Mejor Director» en Clint Eastwood ,»Mejor Actor de Reparto» en Gene Hackman y «Mejor Montaje» en Joel Cox.

Simbolizaba la 16 cinta realizada por Eastwood, trayectoria donde se pueden incluir interesantes trabajos como «Escalofrío en la noche» en 1.971, «Infierno de cobardes» en 1.972, «Primavera en otoño» en 1.973, «Ruta suicida» en 1.977, «Bronco Billy» en 1.980, «Firefox» en 1.982, «Impacto súbito» en 1.983, «El jinete pálido» en 1.985, «El sargento de hierro» en 1.986, «Bird» en 1.988 o «Cazador blanco, corazón negro» en 1.990. En este caso el proyecto estaba financiado por «Malpaso Productions», con la distribución de la «major» californiana «Warner Bros», contando con la fotografía de Jack N. Green, los decorados de Adrian Gorton y Rick Roberts, la música original compuesta por el veterano Lenie Niehaus, la edición de Joel Cox y un interesante reparto que incluían al mismo Eastwodd acompañado por Gene Hackman, Morgan Freeman, el irlandés Richard Harris, Jaimz Woolvett, Frances Fisher, Anna Thomson, Rob Campbell, Anthony James o Lisa Repo-Martell.

Un guión de David Webbe Peoples contaba la historia de Munny un asesino a sueldo retirado, ahora propietario de una pequeña granja y teóricamente reformado gracias al amor de una mujer fallecida hace algún tiempo con la que ha tenido dos hijos aún en la niñez. Al mismo tiempo en un inhóspito y alejado pueblo llamado Big Whiskey una prostituta es salvajemente ultrajada por un grupo de jóvenes en estado de embriaguez y debido a las notorias influencias familiares de éstos no son castigados como se debiera por las autoridades, dejando ver un mundo de clientelismo, corrupción y coacción por parte del sheriff Little Bill, que domina con mano de hierro toda una población sometida a sus caprichos. Ante esta injusticia las mujeres del burdel deciden entre todas donar sus ahorros completos con el objetivo de ofrecer una suculenta recompensa a quien mate a los individuos responsables de la agresión y llegado muy pronto a los oídos de Munny este estímulo, por lo que decide unirse a un antiguo compañero de fatigas de origen afroamericano llamado Ned para trasladarse al villorrio dejando a los pequeños solos en la heredad, mientras que por otro lado, el extravagante y conocido magnicida Bob «el inglés», se dirige al mismo destino acompañado por un periodista de la Costa Este, convertido en su biógrafo oficial, de ese tipo de comentarista que transforman a los elementos más desagradables del país en héroes libertarios fuera de la ley y en protagonistas de novelas baratas.

Con este libreto, que no es cosa de otro mundo, se transforma completamente en su traslación a fotogramas gracias a una genial dirección, donde se sabe encontrar las propias claves de un género sin necesidad de recurrir a la adulteración, en la que todos los clichés y tópicos se ven rebosados por una pesimista visión de la realidad; narrada con un estilo fuerte y pasional, podemos observar una generosa búsqueda de la estética y de la excelencia, en un enfoque revisionista de la propia mitología del «Viejo Oeste».

Nos encontramos con un filme anti-romántico, sombrío y violento, acompañado de cierto carácter cáustico aparte de ácido y sin olvidarse de algún elemento absurdo que condimenta la propia trama. Se pretende dar un análisis de la violencia y la maldad pero no busca dar una lección de moral y ética, alejándose de cualquier tipo de maniqueísmo y provocando al final que el producto sea expuesto a innumerables lecturas.

Eastwood propone un arte sobrio, austero y equilibrado, elaborando una cinta, vista por una parte de la «Crítica» especializada, como un ejemplo fidedigno de una estupenda obra de artesanía, donde el anhelo de la sencillez es llevado a su máxima expresión y enriquecido por hábiles movimientos de cámara y algún traveling provocativo. El californiano logra dar carnalidad a los diferentes personajes acercándolos de forma genial al mismo espectador en un efecto entre naturalista y expresivo a la vez de terrorífico; por otra parte el fuerte carácter personal de la película no le impide tener innumerables influencias en maestros del género como el italiano Sergio Leone que debido a una mayor profundidad psicológica de los sujetos, dotara de una tangible clarividencia y aura al mayoritariamente denostado «Spaghetti Western» y a Don Siegel, el verdadero realizador fetiche de Clint Eastwood, responsable de títulos en su compañía como «La jungla humana», «Dos mulas y una mujer», Harry el sucio» y «Fuga de Alcatraz».

El operador jefe Green resulta hábil y resolutivo regalando unas estampas especialmente fulgentes, coadyuvado por las hermosas localizaciones en la provincia canadiense de Alberta, la escenografía de Gorton y Roberts crea ambientes oscuros y opresivos, la banda sonora surgida de la batuta de Niehaus es atractiva y melancólica y el montaje de Cox es excepcional e inteligente. Las interpretaciones de los figurantes resultan en su mayor parte gloriosas destacando a Clint Eastwood como Munny, muy carismático como siempre, acompañado por Gene Hackman, como Little Bill soberbio en el rol más rotundo y verídico, Morgan Freeman como Ned, básicamente acertado, Richard Harris como Bob «el inglés», toda personalidad y Frances Fisher como Alice, muy profesional.

Al importante reconocimiento académico fue seguido por una muy buena respuesta por parte del «Respetable», alcanzado la espectacular cifra de 150.000.000 de dólares estadounidenses de recaudación en todo el mundo y hoy en día, con poco más de dos décadas desde su primera comercialización, podemos encontrarnos con un verdadero clásico, que capta las esencias del mejor cine, en un afán muy encomiable de desmitificación en un sucesión de personajes definidos en su ambigüedad, con un director y su equipo en verdadero estado de gracia.

2 Responses to “Sin Perdon”

  1. Un western que supera el calificativo de crepuscular, siendo más bien una reflexión amarga y distante sobre la naturaleza humana. Clint está inmenso, tanto como director como intérprete.

  2. Un sano ejercicio de buen cine, con un director en estado de gracia y un reparto interesante.

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