Thelma y Louise

martes, abril 25th, 2017

Esta producción estadounidense ocasionó desde el primer momento de su estreno en los primeros 90 una fuerte polémica extra-cinematográfica debido a su notorio carácter corrosivo, intelectualmente novedoso en el Hollywood de aquel entonces, al lado de una visión emancipadora respecto a la condición de la figura femenina, con predominio de la auto-realización personal, respuesta contundente a la violencia machista y cierta dimensión lésbica; aunque desde un punto de vista exclusivamente fílmico podemos advertir un procedimiento lleno de encanto, con intersección de estilos y que a día de hoy se ha convertido en un verdadero clásico.

La certera «alma mater» de la película es su guionista Callie Khouri, entonces trabajadora de una agencia publicitaria, que elabora de su puño y letra un relato que se salía de los parámetros hasta entonces aceptados para la industria del entretenimiento. Desde un principio Khouri pensaba ejercer de directora del proyecto, intentado contactar con compañías independientes que no demostraron, a decir verdad, mucha disposición hasta que Mimi Polk Gitlin, una conocida ejecutiva del ramo vio posibilidades y consigue el interés por parte de la filial estadounidense de la mítica «Pathé», la no menos legendaria «Metro-Golwyn-Mayer» junto con la más reciente constituida «Star Partners III Ltd.». El propósito toma un fuerte impulso con la posterior inclusión de «Scott Free Productions» fundada por los hermanos Ridley Scott y Tony Scott, con sede social en Londres y asumiendo el mayor de los Scott la labor de productor ejecutivo, que tras un cierto titubeo por parte de todos los implicados, se decide finalmente encargarle asimismo de la realización en vez de Khouri.

Sir Ridley Scott, nacido el 30 de noviembre en la localidad de South Shields, perteneciente a la área metropolitana de la ciudad inglesa de Newcastle y ennoblecido por la soberana de Gran Bretaña con el honor de «Kninght Bachelor» el 8 de julio de 2.003 debido a su larga trayectoria artística; comenzando su ejercicio como director con «Los duelistas» en 1.977, filme de notoria capacidad visual cuya acción se desarrolla en el marco de las guerras napoleónicas, continuando con «Alien el octavo pasajero» en 1.979, una angustiosa mezcla entre «Ciencia Ficción» y «Terror» y es en 1.982 cuando entra de lleno en el engranaje de la industria del arte del celuloide estadounidense con «Blade Runner», una monumental cinta de culto; regresando a su país con «Legend» en 1.985, enfocada a la acción y la fantasía, para reaunudar en Norteamérica con los rutinarios «thrillers» «La sombra del testigo» en 1.988 y «Black Rain» en 1.989.

Se busca un competente equipo técnico formado por Adrian Biddle como operador jefe, el alemán Hans Zimmer que asumía el cometido de la composición de la banda sonora original y Thom Noble como montador. Por otra parte se dotan de un numeroso reparto destacando la presencia de Susan Sarandon, Geena Davis, Hervey Keitel, un hasta entonces desconocido Brad Pitt, Christopher McDonald, Michael Madsen, Stephen Tobolowsky, Timothy Carhart o Lucinda Jenney.

Se rueda los interiores en estudios situados en Los Angeles en California y para los exteriores se opta por poblaciones del mismo estado como Long Beach y Bakersfield al lado de bellas localizaciones en Moab, el «Arches National Park» y «Dead Horse Point State Park» en Utah. Finalmente la película se presenta oficialmente ante el público el 24 de mayo de 1.991.

Se cuenta una historia de confraternidad perenne entre Thelma una ama de casa frustrada llegada a la treintena, residente en un olvidado pueblo de Arkansas, dócil y sumisa a Darryl, su ridículo marido que se pavonea de su supuesto éxito profesional y Louise una camarera diez años más mayor, que trabaja en una cutre cafetería, destacando por una caótica vida amorosa a sus espaldas y donde su actual pareja Jimmy es alérgico a cualquier tipo de compromiso. Un fin de semana las dos chicas deciden pasarlo en una cabaña de montaña y emprenden el viaje en un viejo «Ford Thunderbird» de 1.966 descapotable propiedad de Louise; tras parar en un bar de carretera Thelma se pasa con el alcohol y un indeseable intenta violarla en el aparcamiento, pero Louise lo impide en el ultimo momento al sacar un revólver y ante la actitud provocadora del hombre ésta dispara ocasionándole la muerte al instante. A pesar de los ruegos de Thelma, Louise se niega contundentemente a entregarse a la Policía y emprenden las dos una frenética huida para alcanzar la frontera mexicana. En una cabina de la autopista, Louise llama a su novio para que les envíe dinero a un motel de Oklahoma City y llegadas a la población Jimmy se presenta con los billetes y le pide matrimonio a la camarera y ésta lo rechaza debido a peliaguda situación que están viviendo.

Mientras tanto Thelma ha conocido un joven autoestopista que se hace llamar JD. y tiene sexo con él, pero el individuo aprovecha las circunstancias para robarles los cuartos y ante este revés deciden las dos camaradas atracar una sucursal bancaria. La fuerzas de seguridad de varios estados e incluso la poderosa FBI están en alerta para detener a las escapadas, pero un sagaz investigador de nombre Hal revisando los antecedentes de cada una se entera que Louise fue violentada en el pasado en Texas, comprendiendo de este modo su actitud. De nuevo en la calzada son paradas por velocidad incorrecta y como el agente de la autoridad se muestra prepotente y abusón, Luoise saca de nuevo su arma y tras reducirlo lo introducen maniatado en el maletero del coche-patrulla; posteriormente se encuentran con un transportista enormemente obsceno y desagradable por lo que las dos deciden explosionar el camión-cisterna del tipo.

Empero la persecución va a tener un fin y en las cercanías del «Gran Cañón del Colorado» se ven rodeadas por un numeroso enjambre de vehículos policiales; tanto Thelma como Loise han saboreado el dulce néctar de la libertad y deciden con el vetusto «Ford» arrojarse por el precipicio antes de perder la emancipación.

La traslación de todo este universo a fotogramas es una película que evoluciona con el metraje, poseyendo mucha más profundidad de lo que parece a simple vista, con una narración llena de dinamismo y audacia dentro de una percepción excelente, conteniendo un llamativo realismo que la hace ser fresca y contundente a la vez.

Podemos observar una realización vigorosa que supera tiempos y espacios sin perder un ápice de sutileza; Scott se muestra como un director llena de enjundia, llegando a la genialidad con suma facilidad y sin apenas esfuerzos añadidos, aunque exponiendo pequeñas dosis de efectismo, auxiliado en un ritmo trepidante; por otra parte él de South Shields alcanza una significativa pericia técnica con la mezcla conveniente de planos de espacios externos con primeras representaciones de las protagonistas.

Es destacado la correlación de géneros como la «Buddy Movie», la «Road Movie», el «Western», la comedia, el «Thriller» y el «Drama», aunque en algunos aspectos podemos vislumbrar cierta revisitación de estos mismos y sin podemos olvidar de una clara influencia de grandes maestros del cinema como John Ford, Arthur Penn, Terence Malick y el suizo Alain Tanner

El libreto de Khouri ocupa una centralidad pocas veces vista en un filme con visos comerciales, descollando una definición de los personajes principales rica en detalles, donde evolucionan con el entorno y el paisaje. Se puede ver como una especie de alegato feminista en que desinhibe por completo la propia figura de la mujer, prediciendo lo que se empezaba a denominar como «feminismo de tercera generación», por cierto muy activo en nuestros días, distinguiéndose por sus denuncias de la figura del patriarcado y una reivindicación de la discordancia entre identidad de género y sexo biológico, el eco-pacifismo y el anti-racismo; por otra parte se añade una demoledora crítica al puritanismo impuesto desde comienzos de los 80 en la nación norteamericana durante la administración de Ronald Reagan y continuada con la de George Bush, sustentando en parte por un tambaleante estado policial, al lado de un también vituperio de la siempre caduca sociedad de consumo y del nunca logrado «sueño americano».

Nos topamos en este relato una oda a la libertad de espíritu y el disfrute de la vida, un tratamiento hermoso y novedoso de la amistad con una definición de los sujetos rica en detalles, aunque ello no le impide caer en una palpable estigmatización en algunos figurantes masculinos, a veces cercano a la misma caricatura, hecho que hizo correr auténticos ríos de tinta poco después del debut autorizado de la cinta.

La fotografía de Biddle es pulcra y cuidada, a lo que se agrega una banda sonora de Zimmer llena de duende, donde se amalgama la sucesión de sonoridades electrónicas con acordes de guitarra y acoplándose una edición de Noble, totalmente vigorosa y saturada de solicitud. Mención aparte merecen las interpretaciones donde cada uno de los actores dan lo mejor de si, destacando una Susan Sarandon maravillosamente espléndida, dotando a su rol de mucha verosimilitud, a una yuxtapuesta Geena Davis en el mejor papel de toda su carrera, revelando una interesantísima transformación recóndita y rebosando sensualidad, a Harvey Keitel competente y carismático, a Brad Pitt que se presenta con astracanada, causando una honda impresión, a Christopher McDonald evidenciado en su representación todo el egoísmo y la hipocresía de la «falocracia», añadiéndose las comedidas y correctas actuaciones de Michael Madsen, Stephen Tobolowsky, Timothy Carhart y Lucinda Jernney.

En la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) «Thelma y Louise» gana la «Espiga de Oro» de la edición de 1.991, en la noche de los «Premio de Oro» en 1.992 consigue el galardón de la especialidad de «Mejor Guión» en la persona de Callie Khouri , con idéntico reconocimiento en la ceremonia de los «Oscar» de aquel año y donde la película también fuera nominada para las secciones de «Mejor Director», «Mejor Actriz Principal», «Mejor Fotografía» y «Mejor Montaje»

One Response to “Thelma y Louise”

  1. Está por encima del neo-fenimismo.

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