Paisà

lunes, octubre 31st, 2016

Primer Episodio:
En la invasión anglo-norteamericana de la isla de Sicilia, una patrulla de reconocimiento estadounidense atraviesan una pequeña villa de noche buscando a unidades alemanas rezagadas pero sólo encuentran a un número indeterminado de civiles protegidos en una iglesia; una chica del pueblo que se hace llamar Carmela se ofrece con los norteamericanos a guiarles a donde verdaderamente se encuentran los efectivos de la Wehmarcht evitando donde han colocado las minas estos últimos; finalmente encuentran un refugio en las ruinas de un castillo y únicamente un soldado se queda con la muchacha en el resguardo, mientras que su compañeros se dedican a tareas de rastreo por las inmediaciones, pero al encender un mechero para fumar el combatiente es alcanzado por un franco-tirador enemigo fulminándolo en el acto; pocos minutos después los teutones ocupan la vieja fortaleza y Carmela con el fusil del estadounidense muerto dispara contra los nuevos ocupantes que responden asesinándola de una ráfaga y arrojando su cuerpo por el precipicio; por temor al regreso de la patrulla, los alemanes desaparecen otra vez y los estadounidense encuentran el cadáver de su compañero y creen que Carmela lo ha inmolado.

Segundo Episodio:
Tras la ocupación de la Nápoles por los aliados, un niño de la calle llamado Pascale se hace amigo de Joe, un ingenuo policía militar de origen afro-americano; en un momento en que Joe está dormido, Pascale le roba sus botas; Enfurecido el estadounidense busca al pequeño pícaro y tras encontrarlo y ver en la miseria donde vive decide regalarle el calzado.

Tercer Episodio:
Han pasado unos meses desde la liberación de Roma; Fred, un soldado norteamericano se encuentra ebrio por las calles y una prostituta lo lleva a una casa de citas con la esperanza de sacarle algún dinero, pero Fred no quiere tener relaciones sexuales y le cuenta a la chica que cuando su unidad entró en la ciudad, conoció a una maravillosa mujer tocando el piano en su casa y se enamoró de ella a primera vista; la casualidad hace que aquella dulce joven no sea otra que la propia meretriz que se tíene que dedicar a ese oficio por el hambre y la penuria; ella llena de alegría le escribe la dirección de su domicilio en un papel y se lo mete en un bolsillo con el objetivo de encontrarse de nuevo cuando él estuviera más sereno. Al día siguiente el militar tira el papel por una alcantarilla creyendo que son las señas de un burdel.

Cuarto Episodio:
En la lucha por la población de Florencia combaten los partisanos de un lado contra los alemanes y sus aliados fascistas, Harriet una enfermera británica atraviesa la ciudad buscando a su pareja Guido, un pintor convertido en comandante de los guerrilleros y cuando lo encuentra ve que ha fallecido a consecuencia de un fuego cruzado.

Quinto Episodio:
En un monasterio franciscano de los Apeninos, se alojan tres capellanes del ejército estadounidense, uno es católico, los otros dos son de confesión protestante y judía; en el momento de la cena los religiosos castrenses se encuentran con la sorpresa que los monjes no tienen comida en sus platos ya que decidieron ayunar para conseguir la conversión del evangélico y del hebreo.

Sexto Episodio:
En el norteño valle del Po, tres miembros del servicio de inteligencia del ejército estadounidense se infiltran tras las líneas enemigas y toman contacto con los partisanos que les auxilia para rescatar a dos pilotos británicos caídos, pero descubiertos por los alemanes son hechos prisioneros y debido a que los guerrilleros no se les consideran combatientes regulares y por ello no sometidos a la «Convención de Ginebra» son ejecutados sumariamente y sus cuerpos arrojados al río ante el horror de norteamericanos y británicos.

Con todo este material en 1.946 Roberto Rossellini realiza su segundo filme considerado por los academistas de estilo «neorrealismo», tras el fuerte impacto que
había causado en crítica y público el estreno en el ejercicio anterior de su obra «Roma, ciudad abierta». Rossellini nacido en la capital del estado italiano el 8 de mayo de 1.906 en el seno de una familia burguesa; su padre fuera el propietario de la primera sala cinematográfica de la urbe, lo que supuso para el futuro director un acceso ilimitado a las producciones en celuloide, despertándole una fuerte vocación para esta rara «forma de arte e industria» y al llegar a la veintena consigue entrar a trabajar como técnico en destacados estudios. Su debut como realizador se produce con el cortometraje «Prélude à l’aprés-mide d’un faune en 1.937, actualmente perdido y al año siguiente trabaja como asistente de dirección en «Luciano Serra pilota» de Goffredo Alessandrini, una de las películas transalpinas con mayor éxito comercial de la década de los 30 y paradójicamente no exhibida oficialmente para el público en ningún país hispano-hablante, continuando con la misma labor en «Uomini sul fondo» de Francesco De Robertis en 1.940 tampoco comercializada ni en España ni en Hispanoamérica.

Debido a su amistad con Vittorio Mussolini, hijo del «Duce» y uno de los mayores responsables del área cultural del régimen se le asigna oficialmente como realizador para una serie de cintas de propaganda bélica, dando lugar a sus primeros largometrajes «La nave blanca» en 1.941, «Un piloto retorna» en el mismo año y «El hombre de la cruz» en 1.943. Con la liberación de Roma por los aliados en 1.944, Rossellini comienza el libreto de «Roma, ciudad abierta» con la colaboración de Federico Fellini, dentro de unos postulados de fuerte exaltación de la realidad establecidos por Cesare Zavattini y Suso Cecchi D’Amico y un notorio espíritu anti-fascista, que las mentes menos benévolas vieron un significativo «cambio de chaqueta» por parte del cineasta al recordar sus anteriores buenas relaciones con los mussolinianos.

Ciñéndonos a lo estrictamente creativo hemos de decir que en «Paisà» nos encontramos una novedosa mirada, aunque se bebe de las mismas fuentes que en la anterior producción del autor. El título se puede traducir al castellano como «país» y asimismo tiene el significado de «paisano» o dentro de un ámbito muy reducido y local puede identificarse al término «camarada», queriendo de este modo transmitir una sensación de inmediatez, que se alcanza gracias a un estilo semi-documental, con la incorporación de imágenes de noticieros y una impersonal «voz en off» que sirve como hilo conductor de los diferentes lances, junto con un estilo sencillo, directo y natural.

Buscando una cierta originalidad, se establece que cada parte sea escrita por un guionista diferente, así la primera le corresponde al literato alemán anti-nazi Klaus Mann, autor de la célebre novela «Mephisto» llevada al cine por el húngaro István Szabó y «Oscar» al «Mejor Filme de habla no-inglesa» en la edición en 1.982, la segundo le fue asignada a Marcelo Pagliero, en la tercera se le da la responsabilidad a Sergio Amidei, tarea que la cuarta le compete a Federico Fellini, en la quinta le incumbe al británico Alfred Hayes y finalmente la sexta sale de las líneas de Vasco Pratolini; todas estas piezas tienen de común un desenlace epifánico, donde los mismos personajes comparten con el espectador ser testigos de una revelación. La inherente narración adquiere un tono cronológico, haciendo recordar los diferentes momentos de la guerra en la península itálica y de la progresiva ocupación aliada de Sur a Norte, consiguiendo adquirir de este modo una cierta coherencia narrativa.

Rossellini se muestra muy eficaz resolutivo en esta película, donde quiere huir del énfasis y la retórica, mostrándose contundente y franco, que da carácter a la propia forma de rodar; nos topamos con un producto lleno de maestría y ritmo, donde se respira poesía y una rara belleza en cada fotograma, que en una muestra de modernidad y vanguardia se aleja por completo de los métodos tradicionales aspirando a entrar en un nuevo universo inventivo.

Al contrario del trabajo de 1.945 hay una mayor profundidad psicológica en cada figurante, donde los roles son menos claros e imbuidos a la vez de una desgarradora simplicidad. El visionado no deja a nadie indiferente, en una cinta llena de emociones donde los seis episodios son como seis punzadas directas al corazón, adaptando el director una posición ética y hasta ideológica, que se transforma en un grito lastimoso contra las contiendas humanas, en una expresión del alma popular.

Con una fotografía naturalista de Otello Martelli, le sumamos un montaje lleno de pericia por parte de Eraldo Da Roma y una Banda Sonora llena de recursos dramáticos fruto de la batuta de Renzo Rossellini, hermano de Roberto. De nuevo el realizador busca un casting formado en su mayor parte por actores-no profesionales e incluso utiliza como ejecutantes a miembros de las fuerzas armadas de Estados unidos y Reino Unido estacionadas en Italia y a prisioneros de guerra alemanes, destacando las actuaciones de Carmela Sazio, Robert Van Loon, Dots Johnson, Alfonsino Pace, Maria Michhi, Gar Moore, Renzco Avanzo o Dale Edmonds

Filme visto desde el principio con entusiasmo por los analistas, se unió una buena recepción por parte del «Respetable» y cierto éxito en Estados Unidos gracias a una buena distribución por parte de la «Burstyn Mayer», filial de la «Metro-Goldwyn-Mayer». Pronto llegarían los reconocimientos académicos con los prestigiosos premios cinematográficos de «Nastri d’argento», también conocidos como «Copa de plata», de la edición de 1.947 en las especialidades de «Mejor Director» y «Mejor Banda Sonara». Por otra parte hay que destacar que la cinta sirvió de inspiración a realizadores italianos posteriores como Guillo Pontecorvo, Bernardo Bertolucci y Nani Moretti.

One Response to “Paisà”

  1. Neorrealismo en estado puro.

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