Los rojos y los blancos

sábado, abril 2nd, 2016

Coproducción entre Hungría y la U.R.S.S, estrenada en 1.967, significaba la continuación en la trayectoria artística del director magiar Miklós Jancsó, después de la monumental y a la vez personalista «La ronda de reconocimiento», comercializada un año antes y que tuviera un fuerte impacto en la crítica especializada occidental, tras su muestra en el festival de Cannes de aquel ejercicio, que vio en esta cinta toda la fuerza y creatividad que empezaban a manifestar las hasta entonces casi desconocidas filmografías del este de Europa, donde relataba la cruel represión por parte del ejército austríaco contra los campesinos húngaros tras el fracaso de la rebelión nacionalista de 1.848 y que muchos quisieron ver como una reprobación subrepticia a la invasión soviética del país centroeuropeo en el año 1.956.

Miklos Jancsó naciera en la pequeña ciudad de Vác, cercana a Budapest el 27 de septiembre de 1.921, hijo de padre magiar y de madre rumana, estudiante de derecho en la universidad de Pécs y llamado a filas en los últimos meses de la II Guerra Mundial, quedando prisionero del «Ejército Rojo» por un breve espacio de tiempo. Tras el remate de la contienda y con el establecimiento de un régimen comunista en su tierra, decide no ejercer de abogado y se matricula en la Escuela de Teatro y Artes Cinematográficas de la capital del estado danubiano y en 1.950 comienza su carrera como realizador en el género documental; es en 1.958 cuando dirige su primer largometraje de ficción llamado «Las campanas han ido a Roma», un canto a la amistad con Moscú, solo dos años después del sometimiento por parte de Jrushchov y continuando con títulos como «Cantata» en 1.962, una exaltación de las raíces campesinas de la nación húngara, «Mi regreso a casa» en 1.964, que con elementos autobiográficos, se narra las peripecias de un adolescente de 17 años, que tras ser movilizado por el gabinete fascista del Partido de la Cruz Flechada de Ferenc Szálasi, puede de nuevo retornar a su hogar tras el fin de los enfrentamientos bélicos.

El éxito de «La ronda de reconocimiento» da alas a Jancsó para poner en marcha el ambicioso proyecto de «Csillagok, Katonák», traducido a la lengua de Cervantes como «Los rojos y los blancos», en un principio surgido para conmemorar el cincuenta aniversario de la revolución bolchevique, de ahí la entrada de capital por parte del gobierno moscovita; sin embargo él de Vác traslada la acción a 1.919, cuando una cruenta guerra civil había estallado en amplios territorios del antiguo imperio de los Romanov, enfrentando principalmente a los marxistas conocidos como «rojos» y los zaristas llamados los «blancos», eliminando cualquier elemento de heroicidad y de motivación ideológica, provocando que el resultado final no fuera del agrado por parte de las autoridades soviéticas, que sometieron a la película a un exhaustivo proceso de censura y ante la imposibilidad de dar coherencia narrativa con el material no reprobado optaron por la prohibición de su exhibición en salas de la Unión Soviética. En cambio el filme no tuvo ningun tipo de trabas en el país magiar, demostrando de este modo la pequeña autonomía que por parte del gobierno de János Kádár había adquirido con respeto al «Kremlin».

Se relata como un grupo de prisioneros del antiguo ejército austro-húngaro, se une de las filas comunistas contra las tropas reaccionarias, viéndose envueltos en unas series de luchas llenas de gran crueldad y depravación, en que los bandos se diluyen y la violencia es injustificada, independientemente de quien la promueva, evidenciando lo absurdo de estas situaciones, donde lo mejor del espíritu humano se ve sobresaltado por el exabrupto y el ensañamiento. Los diferentes personajes del acto, como los antiguos cautivos, los revolucionarios, los monárquicos, las enfermeras, son meros objetos de una situación que les sobrepasa y en la mayor parte de los casos son incapaces ni tan siquiera de comprender.

Jancsò se obstina en mostrar concienzudamente el horror y el envilecimiento de la lid del hombre contra el hombre, ahorrándose los supuestos análisis históricos, políticos o psicológicos, con una crudeza inaudita impropia del cinema más comercial. Como ya venía siendo habitual en sus cintas anteriores hay una predisposición para los planos secuencia, dotándose de unas largas tomas y consiguiendo cierta estilización visual; contra lo que pueda parecer en un principio se busca más la simbología que el realismo en un virtuoso dominio de la técnica .

Es una obra ciertamente singular, que trasmite a pesar del argumento cierta belleza y serenidad; con un tono que en ocasiones bebe de las formas del género del reportaje fílmico y en la mayor parte de los casos se huye de una palpable estructura lógica, en un rechazo de cualquier tipo de convencionalismo y provocando una inaudita relajación de esquemas. Llama poderosamente la atención en la acción fuera de campo, con las figuras saliendo y desapareciendo sin sentido, como la evasión del primer plano en momentos claves, en una cercanía a los elementos más vanguardistas de la narrativa literaria.

El operador jefe Tamás Somlò obtiene una fotografía pulcra y despejada, en un llamativo blanco y negro, con una fuerte inspiración pictórica, mención especial merece el montador Zoltàn Farkas, que adquiere por la forma creativa de la película una importancia capital y para terminar nos topamos con una buena dirección de actores, en un casting eminentemente coral donde destacan las interpretaciones de los húngaros József Madaras, Tibor Molnàr y András Kozák, los rusos Sergei Nikoneko y Mijai lKazakovy y Tatiana Konyukhova, el kirguicio Bolot Bejshenaliyev y la bella actuante polaca Krystyna Mikolajewska, una de las mayores musas del cine del oriente europeo en la década de los 60.

2 Responses to “Los rojos y los blancos”

  1. Me gusta como representa la crudeza de la guerra sin necesidad de fuegos artificiales, cine en estado puro.

  2. Interesante filme, aunque a mí personalmente me gustá más «La ronda de reconocimiento», pero con todo es una producción muy llamativa.

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