American graffiti

viernes, julio 3rd, 2015

Producciòn norteamericana, estrenada el 2 de agosto de 1.973, significaba el segundo filme de George Lucas, que posteriormente serìa considerado como uno de los grandes prestidigitadores de Hollywood; nacido en la localidad californiana de Modesto el 14 de mayo de 1.944, estudiante de cine en la University of Southern California de la ciudad de Los Angeles durante los años 60, donde tendrìa como compañeros de aulas a Francis Ford Coppola y a Jim Morrison, el futuro carismàtico lìder de the Doors. Una vez graduado, Lucas participa como ayudante de direcciòn en la pelìcula de su amigo Coppola, «El Valle del Arco-iris» en 1.968 y al año siguiente los dos cineastas fundan la productora «American Zoetrope, ejerciendo èl de Modesto de vicepresidente.

Gracias al soporte de esta firma, Lucas realiza su primer largometraje, con el enigmàtico tìtulo «THX 1138», de temàtica futurista y de notable sesgo orweliano, estrenado en 1.971 con escaso èxito comercial pero visto hoy en dìa como un filme de culto para los amantes de las distopìas.

Ese mismo año, Coppola comienza las primeras tomas de la que iba a ser una de sus cintas màs significativas y una de las mas grandes de la Historia del arte del celuloide, «El Padrino», comercializada en la temporada siguiente, mientras que Lucas crea su propia empresa cinematogràfica, la Lucasfilm Ltd.

Con el apoyo de esta compañìa, Lucas pone en marcha el proyecto de «American Graffitti», contando con la producciòn de Francis Ford Coppola y Gary Kurtz y encargàndose del guiòn el propio Lucas, junto con Gloria Katz y Willard Huyck, donde se narra en un toque nostàlgico, sencillo, en ocasiones irònico y con una fuerte carga auto-biogràfica, el final de la adolescencia de un grupo de muchachos, simbolizada en una noche de desenfreno y diversiòn en el significativo periodo de la presidencia de John F. Kennedy en Estados Unidos. Se recurre asimismo a Ron Eveslage, Haskell Wexler y Jan D’Alquen para la direcciòn de fotografìa, junto con una banda sonora adaptada de conocidos èxitos de los 50 y principios de los 60 de Chuck Berry, Buddy Holly, Sherman Edwards, Boker T. Jones, etc y un casting de jòvenes intèrpretes, entonces casi desconocidos para el gran pùblico como Richard Dreyfuss, Ron Howard, Paul Le Mat, Bob Hopkins, Harrison Ford o Candy Clark.

La historia que se cuenta no tiene un hilo conductor purista, donde conviven varias tramas paralelas y se muestra unos cuantos giros extraños en el libreto. Todo se desarrolla en una calurosa noche del verano de 1.962, sòlo unas semanas antes de la crisis de los misiles sovièticos en Cuba que casi lleva a toda la humanidad a una conflagaciòn total de incierto resultado y tiene lugar en la población de Modesto, la ciudad natal de Lucas, entonces una urbe pequeña, en la que se configura como un microcosmos de toda Norteàmerica. Amigos de secundaria a punto de despedirse porque alguno de ellos se va a una universidad bastante lejana, amores que nacen o mueren, romances imposibles, pasiones platònicas, sexo ràpido y furtivo en el asiento de atràs de un vehìculo, muchachos rebeldes con gomina, luchas de bandas callejeras, carreras ilegales de coches y un locutor de radio, una autèntica leyenda viva para los jòvenes protagonistas que ejerce de aglutinador entre las diferentes incidencias argumentales.

El resultado es una lograda pelìcula llena de magia y a la vez inteligencia, en la que sin disimulo funde nostalgia y frescura, desprendiendo emociones y vitalismo en estado puro; muchos la han visto como un autèntico torbellino vivaz, que estimula una evocaciòn agridulce al espectador. Hay una exaltaciòn del espìritu juvenil provocando una sensaciòn de interconexiòn con el pùblico aunque dependiente del tramo de edad y generacional de èste, ya que si se es adolescente, incluso veinteañero, resulta una inspiraciòn vital y si se es adulto, se convierte en un exquisito halo de nostalgia reconfortante.

Se exhibe sin complejos elementos que por el predominio cultural en todo el planeta de Estados Unidos despues de la II Guerra Mundial se han hecho globales; Lucas logra captar la esencia norteamericana y el modus vivendi de aquella mìtica època; no le hace ascos a la mitificaciòn, siendo conscientes que es precisamente el cine quien crea las leyendas contemporàneas y no las antiguas epopeyas escritas y concibiendo un antes y un despùes del subgènero de estudiantes, ya que pocas veces se ha radiografiado mejor la convulsa y en ocasiones abrupta adolescencia, agenciando no caer ni el patetismo vulgar ni en el chiste fàcil que muchos otros han sucumbido con esta materia.

Georges Lucas se muestra como un verdadero narrador que ademàs se siente parte del relato, ya que en aquel Modesto de 1.962 el futuro realizador llegaba a la importante edad de los 18 años; pocas veces un director puede exponer su autèntico escenario vital, con lo que se llega a un extraño realismo que pocas veces se ha captado. Consecuencia de ello y contra lo que pueda parecer a priori, no se cae en estereotipos y la pelìcula es desde el comienzo una genuina ventana a una sustantividad, siendo cierto que parte ha desaparecido, aunque tambièn ha tenido una existencia bastante cercana en el tiempo.

Con una fotografìa en manos de Esveslage, Wexler y D’Alquien logra un virtuosismo tècnico llamativo, junto a una banda sonora con una fuerte incidencia en el mercado discogràfico de principios de los 70, cuando se empezaba a valorar el rock añejo, obtenìan en convertirse en los elementos auxiliares y necesarios para una direcciòn de actores prodigiosa que sacaba el màximo partido de nuevas promesas como Deyfruss, Howard, le Mat o Clark.

«American graffiti» desde su debut en las pantallas cosechò unos buenos resultados de taquilla y fue nominada para la ceremonia de los Oscars en 1.974 en las especialidades de Mejor Pelìcula, Mejor Direcciòn, Mejor Guiòn Original, Mejor Actriz de Reparto y Mejor Montaje y no logrando ninguno de los galardones. Poco tiempo ulteriomente, George Lucas principia a elaborar la sinopsis de una idea que le estaba rondando en su cabeza desde el periodo de la universidad, con una fuerte inspiraciòn del universo del comic y de los Westerns clàsicos y dos años màs tarde, de aquel origen se hace posible el arranque del rodaje de «Star Wars» que iba a significar un antes y un despuès en la industria del entretenimento.

One Response to “American graffiti”

  1. Uno se siente rejuvenecido con esta película.

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