¡Què noche la de aquel dia!

sábado, enero 10th, 2015

El año 1.964 significò un punto de inflexiòn en la trayectoria artìstica de los Beatles; su brillante y astuto manager Brian Epstein les habìa conseguido una gira por Estados Unidos que iba a significar la autentica consagraciòn internacional del «Cuarteto de Liverpool». Su apariciòn en el programa televisivo «The Ed Sullivan Show» el 9 de febrero en curso, fue vista aproximadamente por 74 millones de espectadores, la mitad de la poblaciòn estadounidense por aquel entonces, suponìendo un autèntico fenòmeno sociològico, en un paìs aùn aturdido por el asesinato del presidente John Fitzgerald Kennedy sòlo unos meses antes.

A su regreso de nuevo a tierras britànicas en el mes de Marzo, comienza el rodaje en Londres de la primera pelìcula de la banda, con producciòn de Walter Shenson, con guiòn de Alun Owen, tambièn nacido en la ciudad de Liverpool y contando en la direcciòn al estadounidense afincado en Gran Bretaña Richard Lester, que compaginaba su carrera en el sector audio-visual con la mùsica de Jazz, algo muy valorado en estos tipos de filmes.

Lester, nacido en 1.932 en la poblaciòn de Filadelfia, comienza siendo un adolescente a principios de la dècada de los 50 en la de momento embrionaria televisiòn de su paìs, trasladàndose a Gran Bretaña en 1.953 donde consigue convertirse en realizador para el novedoso medio y colaborando estrechamente con el actor còmico Peter Sellers, una de las mayores celebridades de las Islas; es con Seller con quìen realiza su primer corto » The Runnin Jumpin and Stading Still film» en 1.959, nunca estrenado oficialmente en ningun paìs hispano-hablante. En 1.962 el pensylvano dirige su primer largometraje, llamado «It’s, dad», una comedia musical tampoco comercializada ni en España ni en Hispanoàmerica, que es seguida con «Un ratòn en la luna» en 1.963, una continuaciòn de la sàtira polìtica comenzada con «El ratòn que rugiò» pelìcula dirigida en 1.959 por Jack Arnold y protagonizada por el propio Peter Sellers y Jean Seberg, el mismo año que tambièn la actriz colabora en la genial «Al final de la escapada» de Jean-Luc Godard; los dos últimos filmes estan basados en sendas novelas del escritor irlandès nacionalizado norteamericano Leonard Wibberley, donde narra las peripecias en el marco de la «Guerra Fria» de un microestado ficticio, situado en Centroeuropa, llamado gran ducado de Fenwick , que por peripecias de la Historia es de lengua y cultura inglesa y que busca un equilibrio entre la grandes potencias.

En la nueva cinta de Lester con los Beatles, se elige como tìtulo «A hard day’s night», literalmente en la lengua de Shakespeare «la noche de un dia duro», que como cuenta Paul McCartney en «Anthology», era una de las expresiones divertidas y sin sentido aparente de Ringo Starr y fue traducida de diferentes formas en los paises donde se habla castellano, como «¡Què noche la de aquel dia» en España, «La noche de un día difìcil» en Mèxico, Venezuela y Uruguay y «La noche de un agitado» en Chile.

Lester intenta llevar a cabo la realizaciòn de un falso documental, donde exponìa un dia en la vida de los Beatles, obtenìendo de èstos una total complicidad, lo que va a resultar uno de los elementos màs atractivos de la pelìcula; los de Liverpool se muestran unos jòvenes inteligentes, enrollados, con algun toque de rebeldìa, naturales, faltos de pretensiones y capaces de distinguir la falsedad de las clases sociales y generaciones bien-pensantes; los cuatro son conscientes de que no todo es perfecto en su existencia y reaccionan ante ello con ironìa, sarcasmo y buen humor, rìendose de todo y en la mayorìa de las veces de si mismos.

Esa jornada està llena de piezas grotescas, como la persecuciòn de fans chillonas, que hacia presagiar la «Beatlemanìa», productores paranoicos, preguntas estúpidas y sin sentido por parte de la Prensa; todo en un cocktail espèrpentico y caricaturesco , donde no se esconde nada y se muestra al natural, como pocas veces se habìa hecho en el cine, significando ya de por sì una importante innovaciòn de ideas y pretensiones.

El de Filadelfia tiene la inteligencia y a la vez la habilidad de posicionarse en segundo plano ante el torrente de vitalidad y creatividad del cuarteto, que se convierten en los verdaderos amos y señores de la pantalla, ya que el mayor brillo estaba en su propio carisma.

El resultado es un filme lleno de encanto que resulta muy vitalista al espectador, suponìendo un torrente de simpatìa, amenicidad, diversiòn y surrealismo, con unos irresistibles deseos de cambio que hacia presagiar las transformaciones que la «Dècada Prodigiosa» iba a deparar no sòlo a Gran Bretaña, si no pràcticamente a todo el mundo occidental.

Se ve una notable influencia del «Free Cinema», tanto es asì que algunos crìticos, incluso incluyen la cinta, como uno de los mayores exponentes de este movimiento; Lo que sì es cierto es que esta producciòn se nutre de la tradicciòn de los dramas realistas, con gran toque social, del norte de Inglaterra.

Tambièn podemos observar las influencias del cine còmico mudo y las estridencias de los hermanos Marxs y de Jacques Tati, que en cierto modo condicionan tècnicamente a la cinta, predominando un ritmo frenetico, endiablado en algunas secuencias, con diàlogos llenos de encanto, con la utilizaciòn indisimulada de los juegos de palabras.

De ahì, la importancia del montador John Jympson y la fotografìa llamativa
de Gilbert Taylor y donde la nueva versiòn remasterizada de 2.004, comercializada de nuevo en pantallas de cine en conmemoraciòn del 50 aniversario del estreno inicial, se puede apreciar en toda su pulcritud.

La banda sonora de George Martin, que fue nominada al Oscar de la especialidad en la ceremonia en 1.965, no hace màs que rendir pleitesia a un mìtico àlbum que da nombre al filme y que incluye canciones inolvidables para varias generaciones como «A hard day’s nigh», «I should have know better», «Don’t bother me», All my loving», «If I fell»,»Can’t buy me love», «And I love her», «I’m happy just to dance wiht you», «Tell me why» y «She loves you», exponentes del genio y talento de cuatro entonces veinteañeros, nacidos en los duros años de la II Guerra Mundial y que estaban revolucionando no sòlo el mundo de la mùsica, llamados John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr.

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