Tom Jones

miércoles, marzo 19th, 2014

La trayectoria del realizador Tony Richardson, nacido en Shipley (Inglaterra) en 1.928 y muerto en Los Angeles (California) en 1.991 vìctima del SIDA, es una de las màs interesantes y sugestivas del cine britànico; visto como uno de los màs significativos exponentes del «Free Cinema», casado con Vanessa Redgrave, una de las mayores divas de la interpretaciòn de las Islas, cuyo fruto de esta relaciòn nacerìan las conocidas actrices Natasha Richardson, muerta en dràmaticas circunstancias en 2.009 y Joely Richardson; asimismo se convirtiò en yerno de sir Michael Redgrave y de Rachel Kempson, Lady Redgrave e igualmente cuñado de Corin Redgrave y Lynn Redgrave, todos ellos tambièn afamados intèrpretes, formando de este modo uno de los màs sòlidos y conocidos clanes del celuloide y de las tablas en el Reino Unido.

Richardson, estudiante en Oxford y formado en el English Stage Company, tras lo que comienza un corto periodo como director escènico, hasta el año 1.958 en que realiza su primer filme, «Mirando hacia atràs con ira», versiòn para la Gran Pantalla de la obra dràmatica del mismo tìtulo de John Osborne, que tambièn colabora en el guiòn del mismo, una visiòn realista y reivindicativa de la Inglaterra proletaria, pautas que el director de Shipley continuarìa en sus siguientes cintas, como «El Animador» en 1.960, «Un sabor a miel» en 1.961 y «La soledad del corredor de fondo» en 1.962.

El año 1.963, significa un punto de inflexiòn en la trayectoria artìstica de Richardson y dirige «Tom Jones», con guiòn de su siempre compañero y amigo John Osborne, una traslaciòn al cine del clàsico de la literatura inglesa del siglo XVIII «La historia de Tom Jones, expòsito», escrita por Henry Fielding y publicada en 1.749, que dentro del gènero picaresco y teniendo como escenario la Gran Bretaña de la rebeliòn jacobita de 1749, narra las aventuras y desventuras del joven Tom Jones, hijo de una doncella empleada en una casa solariega campestre y sin padre conocido, siendo criado al lado de Blifil, sobrino del propietario de la hacienda, el Sr. Allworthy y supuesto heredero de la propiedad. Pretendiendo los dos jòvenes la misma muchacha Sophia Western, hija de otro caballero rural; pero ante las indecisiones de la chica, el impetuoso Jones tìene un lio con la hija del guardabosques, que descubierto por la traiciòn de Blifil, es expulsado de la heredad. Y comienza un peregrinaje de Jones por los caminos de la Vieja Inglaterra, donde conoce a extraños personajes como Partridge, un defenestrado profesor por sus ideas heterodoxas, el disoluto y libertino caballero Nightingale, Lady Bellaston, una promiscua mujer que se convierte en amante de Jones, figuras todas tratadas de forma talentosa, con profundidad psicològica y que son parte de una sociedad compleja, llena de contradicciones e infinitamente variada.

Richardson con este material consigue un producto cinematogràfico sumamente llamativo, que sin dejar atràs el caràcter contestario e impugnador de sus pelìculas anteriores, se dota de una sana dosis de ironìa y sarcasmo. La cinta, como hija de su tiempo, se empapa del optimismo antropològico presente en las sociedades occidentales a principios de la dècada de los 60 del siglo XX, que tras una dura postguerra y unos austeros y grises años 50 se da el paso a una època dorada, de gran efervescencia cultural y artìstica.

El director aspira a un cine transgresor, siempre festivo y vitalista, en que se desprende naturalidad y no se quiere esconder cierta locura, algo que siempre gustan a los espìritus màs inquietos y generosos. Huye de lo acadèmico, con una indudable perspectiva realista, se muestra tremendamente efectista, incluso con altas porciones de osadia y busca ante todo la complicidad del espectador, con lo que no hace ascos a lo comercial.

La direcciòn de actores es excelente, aunque parece como dejada y poco estructurada, mostràndose los actores en algunos aspectos bisoños, aunque en ello està uno de los grandes atractivos de la producciòn, destacando un Albert Finney (Tom Jones) que nos hace recordar su misma interpretaciòn en «Sàbado Noche, Domingo mañana» de Karel Reisz, una Susannah York (Sophia Western), sensual y pizpireta, el irlandès Jack MacGowran (Partridge), siempre digno y una Joan Greenwood (Lady Bellaston), siempre resolutiva y eficaz.

Tècnicamente se muestra un filme lleno de recursos estilìsticos,que en el momento del estreno pudieran resultar hasta innovadores, actores que se dirigen o miran directamente a la càmara, variaciòn de las angulaciones, planos en stop o avances, primeros planos en escenas de acciòn. A ello se le añade una mùsica que acelera la propia actuaciòn y una fuerte figuraciòn de los escenarios, tenìendo en cuenta que es una pelìcula de època.

Desde su estreno, «Tom Jones» recabò una gran acogida por parte del pùblico, asì como un indudable reconocimiento acadèmico, tenìendo diez nominaciones para los premios «Oscar» de la edición en 1.964, obtenìendo finalmente los galardones de Mejor Pelìcula, Mejor Director en Tony Richardson, Mejor Guiòn Adaptado en John Osborne y Mejor Banda Sonora en John Addison, aunque algunos crìticos vieron este palmarès desmesurado, teniendo en cuenta que en la misma ceremonia se presentaban filmes de notoria calidad como «Amèrica, Amèrica» de Elia Kazan, «Fellini 8 y medio» de Federico Fellini, «Los lirios del Valle» de Ralph Nelson, «Irma la dulce» de Billy Wilder», «El Cardenal» de Otto Preminger» o incluso «Cleopatra» de Joseph L. Mankiewicz.

Aparte de ello «Tom Jones » recibiò, los premios BAFTA, las distinciones de la Academia Britànica del Cine y la Televisòn, en la edicciòn de 1964, en las categorìas de Mejor Pelìcula, Mejor Pelìcula britanica y Mejor Guiòn britànico.

3 Responses to “Tom Jones”

  1. Me encanta el «Free Cinema», siempre resolutivo y brillante.

  2. «Free Cinema» en estado puro y sesentona, en el mejor sentido del tèrmino.

  3. una buena comedia.

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