El submarino.

jueves, febrero 13th, 2014

Considerada por algunos la mejor pelìcula alemana de la dècada de los 80 del siglo XX, que consiguiera un buen resultado comercial y fuera nominada en los «Oscars» en 1.982 a seis nominaciones, empresa muy difícil para un filme de habla no-inglesa. Estrenada el 17 de septiembre de 1.981, significaba la tercera cinta dirigida por Wolfgang Petersen, nacido en la localidad de Emden en 1.941, en el actual lander de Baja Sajonia, al lado mismo de la frontera con Holanda y donde sus habitantes sin renunciar a ser alemanes, se estiman culturalmente frisones. «Das Boot» («El Submarino») venìa en continuaciòn de «Einer von uns beiden» de 1.974 y «Die Konsequenz» de 1.977, las dos no puestas en comercializaciòn ni en España ni en Hispanoàmerica y donde un anàlisis demasiado academicista, las integrò estèticamente dentro del denominado «Nuevo Cine Alemàn»; en cambio con esta producciòn del año 1.981, el director se decantaba por unos elementos màs comerciales, algo que en los filmes posteriores profundizaría esta tendencia, con la filmaciòn de «La historia interminable» en 1.984, basada en el «best seller» de la literatura infantil de Michael Ende, rodada en inglès y contando con la importante distribuciòn norteamericana, asì como la entrada definitiva de Petersen en el engranaje hollywoodense, comenzando esta trayectoria  a partir de «Enemigo Mio» en 1.985 y que darìa el fruto posterior de capitales realizaciones como «En la Linea de Fuego» en 1.993, «Air Force One» en 1.997, «La tormenta perfecta» en 2.000 o «Troya» en 2.004.

En «El Submarino» nos encontramos con tres versiones, la primera de 1.981 con 149 minutos de duraciòn, una serie de tres capítulos para la televisòn alemana, estrenada en 1.985, aprovechando el material sobrante y dando màs atenciòn a los personajes secundarios y el montaje del director en 1.997, con 60 minutos màs de transcurso que la pelìcula de principios de los 80 y con la banda sonora digitalizada por Klaus Doldinger. Si normalmente hay la costumbre de valorar màs el montaje del director, en este caso concreto, personalmente me inclino por la  primera versiòn, ya que la encuentro màs fresca y en ocasiones màs dìnamica.

Basada su guiòn en la obra del mismo tìtulo de Lothar-Gunther Buchheim, publicada en 1.973, que desde el primer momento tuvo una gran èxito internacional; un relato de ficciòn, aunque con algun elemento auto-biogràfico, donde narra las peripecias y visicitudes de la tripulaciòn del submarino U-96, del tipo VIIC, perteneciente a la Kriegsmarine (Marina de Guerra alemana) durante la campaña en el Atlàntico Norte y el Mediterràneo de 1.941 contra la Royal Navy (Armada Britànica), en los primeros compases de la II Guerra Mundial. Convertida esta novela en un objeto de deseo por parte de la industria cinematogràfica, pronto surgiò un proyecto de coproducciòn alemàn occidental-estadounidense, de ser rodada en inglès, con director norteamericano, y barajando para liderar el reparto a estrellas ya consagradas del firmamento de Hollywood como Paul Newman o Robert Reford; pero desacuerdos en la planificaciòn del guiòn entre las dos partes hizo que este proyecto inicial no se llevera a cabo, sìendo sustituido por una ambiciosa e inusual apuesta del audio-visual alemàn occidental, no muy potente en aquellos años y cuya figura internacionalmente màs conocida era Rainer Werner Fassbinder, aunque en minoritarios círculos cinèfilos.

Se trataba de un gran esfuerzo de producciòn, que convertirìa a esta cinta en la màs cara de la Historia de la Rèpublica Federal de Alemania con un presupuesto inicial de 25 millones de marcos. La muniquesa Bavaria Film consigue la colaboraciòn de la angelina PSO International; se elige como director a Wolfgang Petersen y se prescinde como guionista de la cinta al propio Buchheim debido al mal caràcter de èste y que posteriormente mostrarìa su crìtica y desacuerdo con el resultado final una vez estrenado el filme. El guiòn al remate serìa firmado por el propio Petersen y logrando los productores la distribuciòn por parte de Columbia Pictures, lo que aseguraba por lo menos un pequeño hueco en el mercado estadounidense.

Una vez inciada las pruebas hasta el resultado final llevò dos años, desde 1.979 a 1.981 y para la reproducciòn del submarino que da tìtulo al filme, se contruyeron tres maquetas diferentes a escala y cuando una de estas serìa tambièn utilizada en el rodaje de «En busca del arca perdida» de Steven Spielberg», estrenada en el mismo año que  «El Submarino». La reproducciòn de la nave por dentro se hizo realidad en los estudios en Munich de Bavaria Films y las tomas en exteriores tuvieron lugar en la dàrsena del puerto de La Rochelle, en el departamento francès de Charente Marìtimo. Como detalle curioso, se filmò muda en su totalidad, por la imposibilidad material de grabar en directo en los interiores

La secuela ultima es una verdadera joya del cine bèlico, la mejor pelìcula del subgènero de submarinos de la Historia, una autentica maravilla visual, donde el realizador logra transmitir al espectador todas las angustias y todo el padecimiento de un grupo de hombres en una situaciòn limite y donde es casi imposible no tener un mìnimo de empatìa hacia aquella tripulaciòn; en pocas pelìculas se alcanza que se pueda entrar de lleno en la narraciòn, como si se viviera en primera persona. Petersen transmite un agobio fìsico, metafìsico y moral, manteniendo la tensiòn en todo momento.

Es un filme enteramente realista, donde hay cierto afàn documental y didàtico, aunque con una perspectiva màs profunda nos encontramos con un mensaje ambiguo y a la vez sutil; se quiere desmitificar a los combatientes, aunque no se rehuye cierto tono èpico. Hay un intento loable de diseccionar los perfiles psicològicos de los personajes y en la mayor parte del tiempo se consigue, logrando librarse de los estereotipos y clichès muy usuales en las producciones sobre la guerra, con lo se obtiene una cierta originalidad en la cinta.

Como errores en la pelìcula, tengo que decir que hay un exceso de correcciòn polìtica que provoca una serie de inexactitudes històricas, siendo poco creible que los miembros de la dotaciòn fueran crìticos con el règimen nazi, cuando la divisiòn de submarinos de la Kriegsmarine era la màs ideologizada de la toda el  arma, ademàs que en 1.941 se vivìa por parte de los alemanes en un estado de euforia al haber conquistado la mayor parte de Europa y tener a Gran Bretaña a los pies de los caballos; ello hace llegar a momentos grotescos cuando se intenta que no salgan los emblemas nazis en los uniformes o que la bandera del III Reich salga desplegada en la mayorìa de las veces. Aunque intentando ser benevolentes, hay que reconocer que todo esto es producto de una cierta postura polìtica e intelectual  que fue la pauta de la trayectorìa de la RFA desde su fundaciòn; hoy en día esta producciòn, con una Alemania unificada desde 1.990, con una cierta hegemonìa econòmica en la Europa continental, que impone medida de ajustes en los países del Sur y donde queda vez es màs frecuente en el audio-visual germano tratar temas del pasado màs reciente, seguramente la objetividad en las formas serìa mayor.

Otro descuido en la cinta, que a mì me llama especialmente la atenciòn por ser de origen gallego, es que en la escena donde aparece el puerto de Vigo por la noche se ve acompañada por acordes de una guitarra flamenca, producto de la visiòn tìpica y tòpica de la realidad española allende de los Pirineos. Estoy seguro que a Petersen le producirìa extrañeza de saber que para ilustrar la secuencia de la ciudad olìvica era màs propio una gaita con cadencias celtas que un sonido cañì.

A pesar de todo debemos tener muy en cuenta que nos topamos con una pelìcula excepcional, con una inmejorable puesta en escena, con una fotografìa positivista y secamente vistosa que se la debemos a Jost Vacano y sin olvidar a una Banda Sonora que consigue una compenetraciòn total con la trama, como nunca se alcanzara ni se alcanzarìa en un filme bèlico, producto de la batuta de Klaus Doldinger, que incluso en los 90 fue versionada por DJs.

El trabajo de actores es soberbio, destacando en un amplio elenco Jurgen Prochnow, en el papel del capitán, un artista hasta entonces desconocido fuera de los paises de lengua alemana, a Herber Gronemeyer, el famoso mùsico de Gotinga, como el teniente Werner, corresponsal de guerra o Klaus Wennemann, como el ingeniero jefe, rostros que nos trasladan a las vivencias de un submarino y sus mandos y marinerìa, desde la fiesta de despedida, llena de alcohol y mujeres, su salida del puerto de La Rochella, en la Francia ocupada, el comienzo de la lucha contra los britànicos en el Atlàntico Norte, de torpedear con èxito a convoyes aliados, del repostaje en las costas gallegas, de las nuevas ordenes de dirigirse a La Spieza, en Italia, con lo que tìenen que cruzar el peligroso estrecho de Gibraltar, lugar donde son atacados por un aviòn enemigo y el capitàn para protegerse ordena descender pero un fallo en los alerones de proa desestabiliza a la nave, que se hunde hasta tocar fondo y tras un titànico trabajo de todos los hombres logran reparar la embarcaciòn y pueden regresar a La Rochelle, donde son recibidos como hèroes, pero un ataque sorpresa por parte de la RAF acaba con la vida de la mayorìa de la tripulaciòn del submarino.

4 Responses to “El submarino.”

  1. La mejor peli de subamarinos de la Historia, superando a «A la caza del Octubre Rojo» y otras pelis de este interesante subgènero.

  2. Grande Petersen en esta pelicula.

  3. Me encanta esta pelìcula; sientes la angustia y las preocupaciones de toda la tripulaciòn; es como si fueras parte de ella. Es cine en estado puro y un autentico lujo poder visualizar este filme.

  4. me gusta esta peli.

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