Amèrica, Amèrica

sábado, septiembre 28th, 2013

Elia Kazan, cuyo verdadero nombre era Elias Kazanjoglou, naciò en la localidad de Kayseri, la famosa Cesarea de Capadocia de la època romana, el 7 de septiembre de 1.909, en el entonces imperio otomano, hoy la moderna rèpublica de Turquìa, en el seno de una familia de la minorìa de lengua griega y religiòn cristiano-ortodoxa, emigrando con sus progenitores y hermanos a Estados Unidos en 1.913, poco antes de estallar la I Guerra Mundial que significarìa la desintegraciòn del estado de los otomanos. Estudiante de arte dramàtico en la prestigiosa universidad de Yale. a partir de 1.930 inicia una carrera de director teatral y actor; es en este periodo cuando comienza una serie de contactos con grupos marxistas y se afilia al Partido Comunista, que lo abandona poco tiempo después. En 1.943 dirige su primer largometraje «Lazos Humanos», el primero de un total de 19 filmes, que lo capultarìa como uno de los realizadores màs reconocidos y de mayor fama mundial. A principios de los años 50 testifica contra sus antiguos compañeros del Partido Comunista, principalmente trabajadores en el sector cinematogràfico, en el Comitè de Actividades Anti-norteamericanas, promovida por el senador por Wisconsin  Joseph McCarthy y con ello Kazan consigue continuar  trabajando como cineasta en Norteàmerica, sìendo este hecho uno de los màs controvertidos en la biografìa del realizador, que se intenta revindicar a si mismo en su cinta «La Ley del Silencio», producida en 1.954, donde el protagonista encarnado por Marlon Brandon, hace una delaciòn de las actividades mafiosas de los sindicatos portuarios de Nueva York, toda una apologìa del chivatazo. Pero su denuncia le va a perseguir toda su vida, asì cuando en la ceremonia de los Oscars de 1.990, se le concede el Oscar  Honorìfico a toda su trayectoria, a ir al recogerlo, gran parte de pùblico asistente no le aplaude como agravio por sus antiguas acusaciones.

Pero desde mi punto de vista, la polèmica imputaciòn contra sus antiguos compañeros no nos puede hacer olvidar que nos encontramos con uno de los mayores genios de la Historia del Cine, un realizador con garra, personalìsimo, con gran coherencia formal y sumamente expresivo y a la vez probo desde un punto de vista creativo.

Todas estas caracterìsticas las encontramos en su pelìcula «Amèrica, Amèrica», estrenada en 1.963, màs conocida en la mayorìa de los paìses hispano-hablantes como «La Sonrisa de Anatolia, el filme màs personal de Kazan, ya que lo dirigiò, produciò y elaborò el guiòn basada en su propia novela del mismo tìtulo , donde libremente narra la forma en que un tio suyo emigrara a Norteàmerica, el primer miembro de la familia llegado allà,; cinta  reconocida con el Oscar a la mejor fotografìa en blanco y negro en la persona de Gene Callahan en la edicciòn de 1.964, asì como tambien la Concha de Oro del Festival de Cine de San Sebastiàn del mismo año; Nos encontramos con una pelìcula conmovedora, desgarradora y plenamente humana, con un retrato brutalmente honesto y con una gran coherencia formal.

Llena de autenticidad històrica, es un filme arriesgado en todos los aspectos,  con un tema que seguramente no iba a interesar al estadounidense medio de la època y fuera del academicismo holywoodense,con escenarios e imaginerìa  pocas veces llevados a la Gran Pantalla; es una pelìcula honesta y sincera, que aunque se juega con el sentimentalismo, el realizador logra introducir elementos a la vez  èpicos y humanistas. Hay una revindicaciòn de las minorìas y pueblos oprimidos, aunque no en la visiòn marxista-tercermundialista o no alineada que empezaba a emerger en el perìodo que fuera dirigida la cinta, si no en una perspectiva que casi la podìamos considerar wilsoniana, pauta de la polìtica exterior norteamericana en los prostrimerias de la I Guerra Mundial y en los años inmediatamente posteriores de al final de la contienda, en el que el principio de «libre auto-determinaciòn de los pueblos  originò la desintegraciòn de imperios como el austro-hùngaro o el otomano o nuevos estados surgidos en territorios de la antigua Rusia zarista. Desde este òptica, se ve a Estados Unidos como el baluarte en la defensa de las colectividades reprimidas y a la vez como tierra de promisiòn y esperanza y para kazan, Amèrica, no es sòlo el continente sobre en el que en su territorio se ha implantado una naciòn de hombres libres y honestos, es ante todo una utopìa, un sueño en un mundo mejor, aunque alejado de una percepciòn progresista o izquierdista y màs dentro de una pauta liberal-conservadora y cercana a los postulados del Partido Republicano estadounidense y todo ello  no le impide que se caiga en una visiòn edulcorada del paìs, adornada con unos pequeños ribetes de optimismo antropològico. También hay que decir, que es en esta producciòn cuando sale por primera vez reflejado en el Cine el genocidio armenio, el primer genocidio del siglo XX.

Kazan  realiza una verdadera obra de arte en un tono seco y cortante, recreàndose en un estilo artesanal sumamente llamativo que le debe mucho al «Neorrealismo»; con acusadas elipsis y  expresivos primeros planos con una notable influencia de Eisenstein y una asèptica pero a la vez insinuante fotografìa en blanco  y negro que hace desbordar toda la pantalla.

Kazan se recrea en las palabras, pero no es una pelìcula de tono meramentre teatral y todo ello lo consigue gracias a una buena direcciòn de actores, buscando sobre todo a intèrpretes desconocidos; el realizador en algun momento se arroga un papel de antropològo y etnògrafo y escudriña sobre todo en ejecutantes de origen griego, judìo o armenio educados en unos fuertes lazos familiares. Es de destacar la incorporaciòn del debutante del heleno Stathis Giallelis, en todo un prodigio en aprehensiòn asì como los contenidos papeles de Harry Davies, Gregory Rozakis, Salem Ludwig o Linda March.

La trama se desarrolla principalmente en la Anatolia de la ultima dècada del siglo XIX y un joven perteneciente a la minoria griega en territorio otomano llamado Stavros, (Stathis Giallelis) se siente muy subyugado por los dominantes turcos y se solidariza con la comunidad armenia, otra mìnoria ètnica y donde tìene muchos de sus amigos, que està siendo pràcticamente aniquilada por el sultan. Esta situaciòn provoca que el padre de Stavros, Isaac (Harry Davis) mande al chico a Costantinopla,  ciudad que en  1.930 serìa renombrada en 1.930 como Estambul, donde un  hermano suyo llamado Odyseus (Salem Ludwig) tìene un negocio de alfombras; en el viaje a la capital de imperio Stravos es humillado y robado repetidas veces por un turco de religiòn musulmana, hasta que lo acaba asesinando en un ataque de ira y cuando llega a la ciudad es recibido friamente por su tio que le aconseja que se case ràpidamente con Thoma (Linda March), la hija de un rico comerciante también de origen griego llamado Aleko (Paul Mann); Stravos se niega y sòlo anhela emigrar a Estados Unidos y se emplea como estibador del puerto, donde pronto empieza ser conocido por sus compañeros de trabajo  por el mote de «Amèrica, Amèrica, debido a que sòlo habla de emigrar allì. Stravos se mete en un grupo anarquista que es violentamente sometido por policia, sin embargo el joven griego escapa de la represiòn y es de nuevo acogido por su tio, esta situaciòn le hace cambiar de opiniòn y acepta comprometerse con Thoma y empieza a trabajar en el empresa de Aleko; Stavros ahora tìene un alto nivel de vida y es tratado con respeto por su futura familia polìtica, principalmente su futuro suegro, que ven èl el hijo que nunca tuvo, pero el chico sigue anhelando emigrar al continente americano y en un encuentro fortuito con Hohannes (Gregory Rozakis), un joven armenio al que conociò en su pueblo en los duros días de la represiòn del sultán, que le informa que puede obtener un trabajo a su lado en un barco que le llevarìa a Estados Unidos; Stravos cancela el enlace y se embarca en el buque y ya en alta mar comienza un romance con Sophia (Katherine Kebabian), la esposa de un rico hombre de negocios mucho mayor que ella, que hizo su fortuna en Amèrica y llamado Aratoon, conocido del padre de su antigua prometida Thoma y descubierta la infedilidad, Aratoon en venganza acusa falsamente a Stravos de haberle agredido por lo que èste puede ser deportado al llegar a Nueva York y ante esta situaciòn, Hohannes, enfermo desahuciado de turbeculosis, se suicida en vista de todos tiràndose por la borda, por lo que permite a Stravos hacerse pasar por el armenio  en el control de emigraciòn de en la isla de Ellis y entrar en Norteàmerica.

6 Responses to “Amèrica, Amèrica”

  1. Una de las primeras pelis sobre las minorìas ètnicas, ya por èso es importante.

  2. Es la mejor pelìcula de kazan, incluso mejor que «Esplendor en la Hierba».

  3. Siempre que se habla de Kazan se informa de su intervenciòn en el comitè de actividades anti-norteamericanas, pero este hecho nos puede hacer olvidar su trayectoria de cineasta.

  4. Emotiva pelìcula.

  5. Interesante lo de la primera pelìcula sobre el genocidio armenio.

  6. Una de mis pelis favoritas.

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