Todos nos llamamos Alì

domingo, abril 7th, 2013

Filmada en solo 15 dias, «Angst essen Seele auf», República  Federal Alemana (1.974), cuya traducción literal al castellano es «El Miedo Devora el Alma» y que se comercializo en la mayoría de los países hispanohablantes con el sugestivo titulo de «Todos nos llamamos Ali»; el que parecia un proyecto menor, realizado entre el parón de los rodajes de la serie de tv «Martha» y el film «La Ternura de los Lobos», se ha convertido con el paso del tiempo en una de las películas mas significativas de Rainer Werner Fassbinder.

La historia de este film ya esta narrada por el personaje de la camarera de hotel interpretada por Margarethe von Trotta, en la misma película de Fassbinder «El Soldado Americano», comercializada en 1.970, donde expone una extraña historia de amor entre una viuda alemana sesentona y un treintañero de origen marroquí, contando con la incomprensión de la familia de ella y de la sociedad bienpensante en general.

De esta manera Fassbinder hace una serena reflexión sobre el racismo y la xenofobia,de que a día de hoy puede resultar muy manida, bastante tópica, llena de lugares comunes y de excesiva correccion politica, pero que en la época de la realización del film  resultaba un sano ejercicio de critica social; sin embargo el director busca ante todo nuevas formas de expresión y lo hace con  una amalgama de estilos y estéticas, presente por otra parte en la mayoría de su filmografia, partiendo del melodrama a la sátira, de la densidad emocional a la claridad intelectual y todo casi abruptamente, sin elementos de continuidad o relación

Considerada mas como una puesta al día, que un verdadero remake de «Solo el Cielo lo sabe», estrenada en 1.955, de Douglas Sirk , realizador de origen germano-danes, maestro del melodrama cinematográfico clásico , cuya filmografia mas destacada se realiza en Hollywood y que ejerció una notable influencia en Fassbinder, sin  embargo el director bavaro consigue hacer una obra intensamente personal y llevar una trama desarrollada en una pequeña ciudad de la conservadora Norteamérica de los años 50 del siglo XX, a una ciudad alemana occidental de carácter industrial a principios de los años 70 del siglo XX y a parte de la diferencia de edad entre los protagonistas, le añade una diferencia étnica y religiosa, en un país donde el llamado «Milagro Económico» de postguerra no podía tapar el pasado nazi y el apoyo por una parte importante de la población al régimen hitleriano,  quedando importantes posos de racismo e intolerancia en amplios segmentos sociales.

Fassbinder en este film, muestra una gran sinceridad intelectual y creativa, el fuerte sentimentalismo presente se expone de forma cruda y contenida, la película es ante todo austera y directa y con un desarrollo de la trama ágil y atractiva; a pesar de ello se nos ofrece una cinta profunda en fondo y en forma. Un elemento no muy positivo en la película, es un tono excesivamente teatral, lo que no quita que se intente una llamativa innovación filmica y que exterioriza al publico sus fantasmas cotidianos.

Vemos que cada minuto que pasa en su metraje, en cada nuevo fotograma, el film adquiere el estilo visual del paciente trabajo de cámara, una composición que se construye a base de encuadrar los personajes, las imágenes se basan en movimientos lentos y planos tomados desde la lejanía. Se puede observar una textura que se recrea en los detalles de la vida cotidiana de la clase trabajadora, unas particularidades que para el publico  pueden ser sumamente insinuantes, sobre todo para quien viva en otros ámbitos.

Podemos afirmar con contundencia que «Todos nos llamamos Ali» es una especie de parábola del amor imposible, entre dos seres discriminados socialmente que se cruzan, dos seres incomprendidos que vadean juntos el río de la vida. Fassbinder muestra un respeto por los desposeídos de la fortuna, por las personas mayores, teóricamente con limitaciones, con diferencias de gustos y hábitos con el grueso de la sociedad y aparentemente llenas de fragilidad y por las personas desplazadas de su tierra, principalmente por huir de la miseria y el hambre, encontrando en el lugar de adopción, todos los miedos, todos los sinsabores, que una sociedad no tan perfecta, llena de perjuicios, incapaz de comprender a alguien distinto a lo que ella puede crear.

Y todo empieza como una broma, como una burla del destino, cuando una señora ya mayor, llamada  Emmi (Brigitte Mira), perteneciente a una generación intoxicada por la propaganda nacional-socialista, viuda de un obrero polaco, con hijos que han llegado a la edad adulta e independizados y que trabaja como empleada en una empresa de limpiezas, en un dia de tormenta, para guaracerse de la lluvia,  entra en un bar frecuentado por emigrantes; alli un magrebi de etnia berebere (Hedi Ben Salem), lo que quiere decir que también es discriminado en su propia tierra, la saca a bailar, siendo el comienzo de un extraño romance de la mujer madura con un hombre mucho menor que ella, que se esconde tras el ubicuo «Ali», con lo que muchos alemanes  reemplazan los nombres de los procedentes del Norte de África. Esta relación amorosa florece a pesar de la desaprobación de la familia y el entorno social de Emmi, pero a pesar de todo deciden casarse y realizan un largo viaje juntos; sin embargo a la vuelta de las vacaciones la relación se enfría y Ali es infiel con Barbara (Barbara Valentin), una camarera mucho mas joven que Emmi. Cuando parece que la relación entre la alemana y el marroquí no tiene futuro, Emmi regresa instintivamente al bar donde conoció a Ali, el magrebi se encuentra en el establecimiento, comienzan de nuevo un baile juntos y se reconcilian, en ese momento Ali se desploma en los brazos de Emmi debido a que esta afectado por una ulcera sangrante. Cuando Emmi visita a Ali en el hospital, hace que los dos se den cuenta que se ha forjado un solido vinculo sentimental entre ellos, por lo que incluso pueden a aspirar a ser felices.

11 Responses to “Todos nos llamamos Alì”

  1. Fassbinder quiso ser la conciencia crìtica de la Alemania del «milagro econòmico». No lo logrò pero nos ha dejado un importante legado cultural.

  2. Fassbinder ha sido unos de los intelectuales màs destacados de la Alemania de postguerra.

  3. Me encanta esta pelìcula. Fassbinder se muestra muy humano con los personajes. Lo que no me gusta es un estilo escesivamente teatral.

  4. Lo excesicamente teatral puede ser positivo y negativo, en este caso, lo encuentro muy positivo

  5. Fassbinder no me gusta, es damasiado politicamente correcti. Asi lo veo, lo siento.

  6. Como dijo el autor del blog, ahora en este momento, resulta muy manido el anti-racismo y la anti-xenofobia, pero a principios de los 70 resultaba una novedad al tener una importante carga crìtica.

  7. El anti-racismo nunca debe de estar pasado de moda. Siempre serà de espìritu critica, sea la època que sea.
    Asì lo veo yo.

  8. Desde mi punto de vista no es el mejor Fasssbinder, me gusta mucho màs «El Matrimonio de Maria Braun».

  9. Con todo, para o meu ver, a mellor pelìcula de Fassbinder è sin dùbida «O Matrimonio de Maria Braun».
    Doùche à razòn, Gothan.

  10. Es muy emotivo Fassbinder.

  11. Fassbinder en estado puro; con ello se puede expresar muchas cosas.

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