Betty Blue

domingo, noviembre 11th, 2012

La película dirigida por el francés Jean-Jacques Beineix, «Betty Blue», Francia 1.985, está basada en la novela de Philippe Dijan (Treinta y siete, 2 grados al amanecer), que es la temperatura de una mujer embarazada cuando se despierta a la mañana temprano, siendo ante todo la historia de una pasión entre dos individuos que parecen no adaptarse a la sociedad actual, lo que les llena de angustia vital y creen encontrar en el amor, o lo que se parece al amor y en el sexo, una especie de bálsamo contra todos los males.

«Betty Blue» era hasta la fecha el tercer largometraje de Beineix, que debutara en 1.981 con «La Diva» un thriller lleno de ironía y surrealismo teniendo como protagonistas a personajes teóricamente tan separados y tan distintos como un cartero y una cantante de ópera, film muy vapuleado por la crítica que sin embargo tubo un fuerte reconocimiento por parte del público; en su segundo largometraje «La Luna bajo el Asfalto» de 1.983, el recibimiento fue escaso tanto de la crítica como del público; En «Betty Blue», en cambio, sufrió un destino similar a «La Diva», film tratado ferozmente por los críticos y acogido con euforia por los espectadores, convirtiéndose casi en un icono de lo que la intelectualidad snob empezó a llamar «Postmodernidad»

Beneix, nacido en Paris en 1.946 se le había considerado a principios de la década de los 80, junto con otros realizadores de la misma generación como Luc Besson y André Téchiné, como los renovadores de la cinematografía gala, liberándose de las secuelas de la Nueva Ola más de 20 años despues de su auge, buscando nuevas fórmulas estéticas más acordes con los tiempos que  tocaba vivir y acercándose a postulados y cosmovisión más anglosajona y menos autoctona. Sin embargo Beneix se había distanciado creativamente de Besson y Téchiné, porque no veía el cine como medio narrativo para contar historias, si no como fórmula de expresar sentimientos y sensaciones.

Ante una serenidad visual y psicológica de la estética cinematográfica de Besson y Téchiné, Beneix apuesta por una mezcla sensual y en algunos aspectos vitalista y hedonista, de géneros; Beineix dirige la cámara siempre hasta el último motivo de atracción, sea lo que sea, provocando que sus  films sean rápidos, directos , vistosos y efectistas y deja como segundo plano el argumento buscando a propósito la endeblez de éste mismo como seña de identidad.

En el caso de «Betty Blue», podemos identificar a la película como una saludable ensalada de géneros, como thriler psicológico, cine erótico,  cine efectista o «Cine de  Postal»; nos encontramos en este film un tipo de creatividad cinematográfica superficial, sin embargo Beineix hábilmente la utiliza como un elemento de gran atractivo para el espectador. A pesar de ello el guión, elaborado por el mismo Beineix y su propia dirección consume una gran energia, sobre todo cuando se quiere dar transcendencia y coherencia a los dos principales personajes de la trama.

No todo es imagen en este  film, aunque ésta adquiera una capital importancia. No es «un largo videoclip» como alguno lo ha definido, si no más bien una utilización descarada de la imagen cinematográfica como un intento valiente y sincero de romper con la estética y las formas tradicionales del cine francés, que bien entrados los 80 mostraba un academicismo rancio y una petulante pedanteria, que en el fondo no son más que elementos de artificialidad, carácteristica que precisamente le había achacado la Critica al cine de Benaix.

«Betty Blue» es una película filmada con mucho oficio y está llena de belleza, sensualidad y erotismo,; a pesar del notable efectismo muestra una vertiente realista donde desnuda los dos personajes principales, no sólo físicamente si no que desnuda ante todo su alma como en el mejor Bergman; se muestra el amor como es  en realidad, huyendo de los sentimentalismos melifluos; el amor que se procesa  la pareja protagonista. es un amor incondicional, hasta cierto punto irracional, llevado al paroxismo y llegado  en determinados momentos a lo absurdo. Se juega mucho con el desequilibrio psicológico de la protagonista femenina, pero no se recrea en lo tétrico y lo morboso, teniendo una aptitud sincera y honrada ante la disfunción, sin falsos paternalismos y sin actitudes autocomplacientes.

Aparte de la pareja protagonista se muestran una amalgama de personajes, cualquiera de ellos de los más pintoresco, personajes todos dotados de un fino humor; personajes carismáticos en su mayoría, otras veces patéticos y que constituyen un complemento ideal para la pareja principal.

En un film de estas características la fotografía se hace esencial, destacando la labor de Jean-François Robin, el director del área, con una imagen clara con la que fácilmente el espectador siente una empatia y se ve fuertemente atraído. La música de Gabriel Yared es el apéndice perfecto para la realización y  la fotografía de la película, añadiendo fragmentos de Franz Shubert, siguiendo la estela de muchos filmes postmodernos que incorporaban música clásica a la banda sonora

El argumento gira alrededor de una pareja, aunque atípica de enamorados, formada por Zorg ( Jean-Hugues Anglade ), un treintañero descreído, apático a pesar de su relativa juventud, escritor frustrado y que sobrevive con empleos pocos cualificados y poco edificantes y Betty ( Béatrice Dalle), una joven veinteañera, todo un torrente de vitalidad , belleza y sensualidad, cuyo nombre da título al film; se conocen en una pequeña localidad costera del Sur de Francia donde Zorg se encarga de cuidar un determinado número de bungalows  para turistas y Betty es una camarera que ha dejado su trabajo al ser acosada sexualmente por su jefe; pronto empiezan vivir juntos y Betty descubre un manuscrito de Zorg, lo lee y se enamora, si cuadra más aun de Zorg y a partir de aquel momento se obsesiona en la publicación del manuscrito, hace la de la novela la misión de su vida y mostrando cada vez más signos de demencia, se vuelve cada vez más irascible, su naturaleza jovial y vitalista se  alterna con momentos de rabia y desesperación agrede al jefe de Zorg y propietario de los bungalows, por lo que abandonan la costa y se establecen en Paris, en una casa de gran dimensión que había sido utilizado de hotel en el pasado y propiedad de Lisa (Consuelo de Haviland) una amiga de la infancia  de Betty y pareja de Eddy Gérard Darmon), el propietario de un restaurante italiano cuyo nombre de «Stromboli» nos lleva a evocaciones viscontinianas, encargándose Zorg con el mantenimiento del inmueble; la disfunción psicológica de Betty es cada dia más grave , sigue obsesionada con la publicación del manuscrito y con tener un hijo, llevándola a un intento de suicidio al saber que es infértil; Zorg penetra en el hospital conde Betty está ingresada y la asesina ahogándola con una almohada ya que o puede soportar verla en coma.

El film acaba con un Zorg completamente derrotado y recibiendo con indiferencia que su manuscrito va a ser publicado por una editorial.

2 Responses to “Betty Blue”

  1. Casì, lo mejor del cine francès de los 80.

  2. Triste historia de amor. No lo comentates, pero a mì en esta peli, veo influencia del romanticismo realista, gèneros francès por autonomasia.

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