Ben-Hur

sábado, junio 9th, 2012

El «Ben-Hur» dirigido en 1.959 por Willian Wyler, es la más famosa versión de la adaptación de la novela «Ben-Hur, a tale of the Crist» (Ben-Hur, una historia del Cristo) escrita por Lewis Walace en 1.880, un antiguo general nordista de la guerra civil estadounidense y que fuera miembo del Tribunal Militar que juzgara a los conspiradores del asesinato del presidente Lincoln; un autentico «Best Seller» de la época, donde su autor intenta mezclar el sentimentalismo de las novelas populares decimonónicas con su propia espiritualidad calvinista, contando una historia paralela y relacionada con la vida de Jesucristo en la Palestina del siglo I; sin embargo también ha sido valorada por otras confesiones cristianas, como la bendición de la misma por el propio Papa León XIII.  Las otras dos versiones cinematográficas de la obra, es la realizada en 1.907, de 7 minutos de duración y coodirigida por Sidney Olcott, Frank Oakes Rose,  Harry Temple Morey y Frank Rose (aunque estos dos ultimos no figuran en los títulos de crédito) y la realizada en 1.925 dirigida por Fred Niblo y protagonizada por el actor de origen mexicano Ramón Novarro, síendo destacable en esta producción la inclusión de algunas escenas en color y que William Wyler, el realizador de la versión de 1.959 fuera ayudante de dirección de Niblo. También hay que destacar la versión animada dirigida por Bill Kowalchuck en el año 2.003 y la serie británica realizada en el 2.010 y dirigida por Steve Shill.

La versión de 1.959 está considerada una de las grandes películas de la Historia, una mezcla entre el género péplum (películas sobre la antigüedad, especialmente la greco-romana) y cine épico, con ribetes calvinistas ya presentes como hemos dicho anteriormente en la novela de Wallace. El «Ben-Hur» de Wyler es tambien recordado por haber sido la primera película en ganar 11 Oscars de la Academia de 12 nominaciones, record sólo igualado por «Titanic» de James Cameron en 1.997 y «El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey» de Peter Jackson en 2.003. El «Ben-Hur» de Wyle fuera uno de los mayores esfuerzos de producción de la época, donde el cine luchaba por sobrevivir por la competencia de la Televisión que había alejado a muchos espectadores de la Gran Pantalla; ejemplo de ello lo tenemos en el millón de dólares gastados en planificación, por sus trescientos cincuenta actores con diálogo y por los más de cincuenta mil extras, 300 decorados distintos destacando la reproducción del  hipódromo de Jerusalen a tamaño natural con capacidad para albergar a veinte cinco mil personas, con los quince mil diseños diferentes de vestuario, añadiendo la utilización de efectos especiales novedosos para la época, nunca en la historia del cine se hiciera tal denuedo. Por todo ello nos hace pensar que nos encontramos en la típica película de productor y hasta cierto punto es verdad ya que la impronta de Sam Zimbalist queda reflejada pero no quita la importancia del director Willian Wyler en el acabado final, Wyler consigue una buenísima conducción de actores, dotándolos de una cierta profundidad psicológica, lo que hace que el film no resulte simple y tambien debemos añadir que el tratamiento del director que hace de cada escena y de cada plano, no dejándose muchos detalles y rozando la perfección, consigue transmitir una serie de imágenes que permanecen en la retina del espectador inspirándose en estampas crístianas del siglo XIX; Wyler logra la solvencia de un artesano y la creatividad de un autor buscando un estilo personal y propio no dejándose sobrepasar por la tecnología y el espectacular diseño de producción, si no que utiliza la tecnología y el  diseño de producción como elementos que ayudan a su mensaje. Es de destacar que el «Ben Hur» de Wyler se introdujo como novedad el proceso de imagen conocido como  MGM cámara 65, permitiendo espectaculares tomas panorámicas, dando al film una sensación de colosalismo.

El guión está firmado por una pléyade de escritores como Karl Tumberg, Maxwell Anderson, Christopher Fry, pero destacándo ante todo a Gore Vidal, que consigue expresar una serie de claroscuros en la trama y en los propios personajes como la no suficiente escondida atracción homosexual entre el protagonista, el judío Judá Ben Hur y el antagonista, el romano Mesala, tampoco los guionistas ocultan el fuerte carácter conservador del film, cercano a los postulados del Partido Republicano de Estados Unidos y cierto integrismo protestante que no ve reparos en buscar un lugar común con el judaísmo bíblico, algo impensable en un integrismo católico por ejemplo.

El «Ben Hur» de Wyler es una película donde la banda sonora adquiere una importancia capital, compuesta por el húngaro Miklós Rózsa, llena de momentos dramáticos  y en ocasiones épicos, sirviendo de contrapunto a escenas llenas de gran emoción. La banda sonora de Rózsa es considerada por muchos como la mejor de la Historia del Cine.

La trama trata de la primera amistad  y posterior enemistad de Judáh Ben Hur (Charlton Heston), un aristocráta judío perteneciente a la poderosa casa de Hur y Mesala (Stephen Boyd), un romano que viviera su infancia en Judea y y que regresa a esta tierra investido con un importante cargo militar; Mesala presiona a Judá para que le informe sobre las conspiraciones de jerarcas judios contra el poder romano, pero Judá se niega, suponiendo una separación definitiva de los dos hasta entonces  inseparables amigos. Días después Judá recibe la caravana de Antioquia perteneciente a la casa de Hur dirigida por el mayordomo de la familia Simónides (Sam Jaffe) y conoce a su bella hija Esther (Haya Harareet), de la que se enamora al instante, sin embargo Esther se va a casar con un hombre libre y Judá como regalo de boda le concede la libertad. Con la llegada del nuevo gobernador romano Valeriano Graco despierta una gran atención en Jerusalen, Tirzah (Cathy O’Donnel), la hermana de Judá,de forma accidental le caé una teja al apoyarse en la azotea de su casa para ver la comitiva del gobernador; ello es interpretado como un intento de atentado y Mesala, presente en el séquito, ordena la detención de Judá, Tirzah y la madre de ambos Mirian (Martha Scott). Judá es enviado a galeras sin saber la suerte de su madre y hermana y en el  duro camino hacia Tiro, la ciudad donde parten las galeras, es auxiliado por un desconocido, que no se le ve el rostro, pero que se indica que es Jesucristo, de este modo la trama se convierte en pararela a los propios Evangelios; en las galeras Judá salva la vida de Quinto arrio (Jack Hawkins), comandante de la flota romana en una batalla con piratas macedonios en el Mediterráneo, como gratitud Quinto Arrio lo adopta como hijo y consigue el perdón por parte del emperador Tiberio. Pronto Judá destaca como auriga en Roma, obteniendo reconocimiento social, pero desea volver a Judea y así saber sobre su madre y hermana y vengarse en  Mesala; a su vuelta a la tierra de los judíos, Judá se encuentra con Baltasar (Finlay Curry) un egipcio que fué testigo del nacimiento de un niño 30 años atrás y cree que ese niño puede ser el «Mesías» que en tantos siglos ha creído el pueblo judío y el jeque  Ilderun  (Hugh Griffith), un árabe propetario de caballos de carreras que le informa que Mesala se ha convertido en un afamado auriga y Judá se da cuenta que se puede vengarse en él en una carrera de cuadrigas, ya que provocar la muerte en esta competición no es delito. A la llegada de Judá a la ciudad de Jerusalen encuentra su antigua casa abandonada y en ella descubre que Esther y su padre Simónides viven escondidos, Esther no se ha casado y Simónides se encuentra inválido por las torturas sometidas por los romanos para buscar más información sobre el supuesto atentado contra el gobernador de Judea; por boca de Esther, Judá se entera que su madre y hermana fueron encerradas en una celda por orden de Mesala y por las inmundas condiciones de esta han contraído la lepra. Lleno de odio contra Mesala, Judá participa en una carrera de cuadrigas en el hipódromo de Jerusalen que tambien está inscrito el romano con caballos cedidos por Ilderun y en el duro envite Mesala muere arrastrado por sus propios caballos; éste en su ultimo aliento informa a Judá que su madre y hermana han sido enviadas al valle de los leprosos, Judá las saca de ahi y observa a una extraña procesión de tres condenados a la cruz por las calles de la capital judía, síendo uno de ellos aquel rabino de Nazareth que le auxiliara en el camino de Tiro y las galeras; Judá lo auxilia ahora y lo acompaña hasta su ejecución en la cruz y por milagro del hombre de la cruz Mirian y Tirzah son curadas de la lepra. Judá obtiene la redención y encuentra la paz con el perdón.

4 Responses to “Ben-Hur”

  1. cool story bro

  2. Si hermosa historia

  3. Siempre me gustò esta peli.

  4. Grandilocuente pelìcula.

Leave a Reply