Lawrence de Arabia

miércoles, marzo 23rd, 2011

Lo tópico en el mundo de la Cinefilia es  decir, que si bien los hermanos Lumiere inventaron el cine como una especie de «Barraca de Feria» que hacía la competencia a la «Mujer Barbuda» y a otros Freaks, Griffith lo hizo arte y desde entonces ha habido una lucha soterrada, como una especie de «Guerra Fría» entre industria y arte, o lo que es lo mismo, entre «Barraca de Feria» o «Creación Artística.

Sin embargo algunos directores como el británico David Lean intentaron que se fusionara el gran espectáculo de masas con la profundidad artística e intelectual y esta pésima está presente en toda su filmografía, aunque el ejemplo más significativo lo tenemos en «Lawrence of Arabia» ( Lawrence de Arabia), Reino Unido, 1.962, si cuadra la mejor obra de Lean y la mejor película británica de los años 60, siendo una década especialmente prodigiosa para el cine de las Islas.

«Lawrence de Arabia» simboliza lo que el cine puede llegar a ser, convirtiéndose en una película ambiciosa en todos los sentidos de la palabra.  Una obra maestra que ha inspirado a numerosos cineastas hasta el dia de hoy, sobre todo a grandes maestros técnicos como Steven Spielberg o George Lucas. El film es una adaptación muy libre de «Seven Pillars of Wisdom» (Los Siete Pilares de la Sabiduría), obra autobiográfica escrita por Thomas Edward Lawrence, oficial de origen galés, que por orden de los Servicios Secretos británicos fomentó la rebelión de las tribus árabes contra el dominio turco durante la I Guerra Mundial.

Lean huye en este caso de una exaltación nacionalista y colonialista británica y se muestra muy crítico con las intervenciones  políticas y militares occidentales y utiliza a la figura de Lawrence, con su psicología tambaleante y sus aptitudes a veces incomprensibles en un reflejo de los que puede ser el colonialismo o neo-colonialismo  occidental. Lawrence es un peón de éste, pero en Lawrence está presente todas las contradicciones del intervencionismo exterior.

Lawrence intenta comprender la mentalidad y la cosmovisión árabe-musulmana, pero choca con los prejuicios de su propia formación eurocentrista, por otra parte y ya al final de la película se da cuenta que ha sido utilizado para otros fines que él no preveía y siente un fuerte desasosiego que degenera en melancolía como todo buen celta, algo que Lean, de forma magistral lo refleja en la última escena del film, donde unidades mecanizadas británicas cruzan el desierto como símbolo del nuevo orden y de nuevo poder impuesto.

Lean consigue en esta película superponer varios niveles, el de la geo-política en Oriente Medio y la Península Arábiga y los intereses de las grandes superpotencias, el anhelo de una regeneración de los pueblos árabes y su intento de salir de su atavismo, de las raras y extrañas relaciones, para un occidental, del poder entre los dirigentes tribales árabes y la cambiante psicología de Lawrence. Y el desierto es donde se funden todos estos niveles, con unas imágenes de gran fuerza narrativa, el desierto es un personaje más y el desierto representa lo fútil que a veces puede ser el alma humana.

Pero tambien «Lawrence de Arabia» es una película de actores, como un guiño al  «Star System», porque no lo olvidemos, Lean tambien buscaba un espectáculo de masas; Peter O’ Toole está genial en su papel de  Thomas Edward Lawrence, tanto es así que ha sido el mejor papel de su larga carrera y le van bastante a la zaga el propio Omar Sharif, Alec Guinnes o Anthony King; curiosamente es una película que apenas salen mujeres.

Y es sobre todo una película de sensaciones, donde la fuerza de las imágenes se hace esencial en la propia narración y recordemos la propia muerte de Lawrence al comienzo de la película en un accidente de motocicleta en la campiña inglesa, ese sol rojo que domina el desierto, esa aparición del personaje de Sariff, que en un primer momento parece un propio espejismo, ese ataque de la fuerza aérea turca a posiciones beduinas, ese racismo de los oficiales británicos hacia los árabes reflejado cuando Lawrence entra en el club de oficiales en EL Cairo acompañado por un joven beduino, esa toma de Aquaba a caballo, como en los viejos tiempos, ese tren turco asaltado y ese Lawrence con vestimenta árabe como apoteosis de su poder, esas maltrechas tropas turcas vencidas en Damasco, esas discusiones entre los líderes árabes en el Ayuntamiento de Damasco que tanto favorecía al colonialismo de Londres y por ultimo la escena ya descrita de las fuerzas motorizadas británicas avanzado por el desierto.

Por todo ello, «Lawrence de Arabia» es una gran obra maestra, una gran superproducción cinematográfica con el rango y la envergadura de la gran literatura.

 

One Response to “Lawrence de Arabia”

  1. Spielberg quiso ser director, cuando en su adolescencia viò por primera vez Lawrence de Arabia.

Leave a Reply