Alexander Nevsky

lunes, marzo 14th, 2011

A veces la propia genialidad del director hace que algunas de sus películas sean injustamente olvidadas y este es el caso de «Alexander Nevsky» (1.938), una autentica obra maestra de Sergei Eisenstein sobrepasada en conocimiento por parte de la crítica y el público por «El Acorazado Potemkin».

Pero en «Alexander Nevsky», su belleza plástica, sus audaces movimientos de cámara,  su montaje revolucionario, la participación de la masa como un personaje más que ya nos encontramos en «El Acorazado Potemkin», se añade la utilización novedosa del sonido, destacando la música del compositor Serguei Prokofiev. Eisenstein consigue que cada plano vaya al compás de las notas musicales, creando una autentica poesía fílmica y en determinados momentos, el espectador cree estar viendo una opera o casi diría que una actuación de ballet.

Todo ello convierte a «Alexander Nevsky» en una sinfonía audiovisual arrebatadora; la fuerza de las imágenes es subyugante, que hace que se prendan en la retina del espectador para siempre, formando uno de los puestos más altos en la memoria visual de cada uno, son imágenes llenas de mágia y lirismo, que a nadie, lo que se dice a nadie, le causa indiferencia. Y solamente los genios como Eisenstein pueden conseguir estos resultados.

Como en «EL Acorazado Potemkin», «Alexander Nevsky» es una película de encargo y con una fuerte carga ideológica y al servicio del régimen soviético; sin embargo el marxismo revolucionario de la revuelta de los marineros frente al puerto de Odesa se ve sucedido por una exaltación nacionalista rusa y con un marcado carácter anti-alemán y también anti-católico, destacando un eslavismo que hace frente a la influencias occidentales que amenazan la propia existencia de la «Santa Rusia».

En todo ello se utiliza el personaje de Alexander Nevsky, príncipe de Nóvogorod y Vladimir-Súzdal, canonizado por la Iglesia Ordodoxa rusa en 1547, que en el siglo XIII hizo frente a suecos y caballeros alemanes de la Orden Teutónica y consiguió una semi-independencia de los mongoles. Y a pesar de su carácter monárquico y ortodoxo, el régimen de Stalin lo ve como un precursor de la defensa del pueblo ruso contra el expansionismo aleman por el Este, en un momento de pleno auge del nazismo en Alemania. Los caballeros teutones son como especie de Wehrmacht hitleriana y Alexander Nevsky es el líder carismático, que  con su tesón logra unir al pueblo ruso contra una amenaza exterior, una especie de alter-ego de Stalin.

Hay que destacar que tras el pacto germano-sovietico de Von Ribbentropp-Molotov, «Alexander Nevsky» desapareció de los cines por orden expresa de Stalin, pero tras la invasión alemana de Unión Soviética en 1.941, la película se convierte en uno de los elementos esenciales de la propaganda bélica soviética.

Pero independientemente de los elementos políticos y de las cambiantes alianzas internacionales, «Alexander Nevsky» es una de los mejores films de la Historia, nunca se ha rodado una batalla como en «Alexander Nevsky». La escena de la batalla del Lago Helado dura 40 minutos, pero pasa como un soplo; el avance de los teutones con sus extraños cascos y sus estraños garcios, con una musica  monocorde al principio y al final hasta estridente es sencillamente genial; la fusión anárquica entre los dos ejércitos y la ruptura de los hielos es desde mi modesto punto de vista, una de las mejores escenas de la Historia del Cine.

Y no olvidarse de las escenas del campamento de los caballeros teutones, con esa mezcla entre militarismo e imaginería católica o de las espeluznantes del asesinato de niños bajo la mirada complaciente de clérigos católicos. Pocas veces se ha conseguido crear una escena tan repulsiva pero a la vez llena de belleza plástica.

La violencia y la muerte misma con Eisenstein alcanza una cota distinta a lo convencional, escarbando en la propia alma humana, porque la violencia y la muerte está presente en nosotros mismos y esa fealdad y despropósito con el genio de Riga alcanza cierta perfección estética.

Por todo ello, «Alexander Nevsky» es mucho más, pero que mucho más que un film de propaganda política de un régimen totalitario y sangriento como la Unión Sovietica de Stalin.

No haber visto nunca «Alexander Nevsky» es no haber visto uno de los elementos esenciales del arte y la creación del siglo XX.

 

2 Responses to “Alexander Nevsky”

  1. ya que lo dices, no pienso perderla, cuando tenga un momento la pienso ver…

  2. Claro que esta peli supera al propio Stalin.

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