Freaks, La parada de los Monstruos

domingo, febrero 20th, 2011

En los últimos años la palabra «Friki», derivada del inglés «Freaks» se ha convertido casi en la palabra comodín, palabra por la que podemos referirnos a muchas cosas a la vez, palabra  con diferentes y distintos significados.

«Friki» es lo grotesco y esperpéntico, friki es lo extraño, lo extravagante, lo estrafalario, lo estrambótico, friki es también una obsesión por un tema en particular, creando lo que algunos lo han definido como «cultura friki» representada en videos juegos, comics, ciencia ficción, informática, manga, anime, fantasía, determinados géneros cinematográficos, determinadas obras literarias, etc.

A principios de la primera década del siglo XXI, se llamó «frikis” en España a determinados personajes que salían en determinados programas nocturnos televisivos y ahí la popularización del término, al compararles con los «Freaks», que es como se denomina en los países anglosajones a los monstruos de feria, tipo mujer barbuda, hombre elefante, etc. ; parecía que los espectadores tenían por estos personajes una insana atracción como la de los usuarios de las barracas de feria y circos, al ser humano le fascina lo distinto, lo que no entra en ningún tipo de perspectiva, lo que escapa de la lógica y el orden. El ser humano siempre quiso crear una nomenclatura de ideas y también de emociones, pero siempre se le escapa, aunque sea desde una rendija, un verso suelto y libre, difícil de enclaustrar.

Lo anteriormente expresado viene como anillo al dedo para hablar de la película «Freaks» dirigida por el estadounidense Tod Browning en 1.932, denominada en el mundo hispano como «La Parada de los Monstruos», una rara película de terror donde tienen un protagonismo especial los «Freaks», los monstruos de feria. Tanto es así que la mayoría de los freaks de Estados Unidos quisieron participar en el filme.

Pero la película no es como una especie de homenaje a los freaks. si no que los freaks es  un medio para mostrar un mundo malsano y raro, atrayente y repulsivo a la vez y Browning comienza con unas pautas de  Serie B de terror y acaba con elementos  vanguardistas como el mejor Luis Buñuel y el mejor Alain Robbe-Grillet, destacando en este film su fuerte originalidad tanto de concepción como de diseño.

Browning apenas utiliza efectos especiales y maquillaje, sólo en la escena final y  emplea en en el film a personas con deformidades físicas reales, un ultrarrealismo que a muchos le resultaba repulsivo, tanto es así que se llegó a afirmar que nunca se había filmado algo tan horrible.

La película es la adaptación del cuento del cuento de Tod Robbins «Spurs» («Espuelas») que trata de la venganza de un enano y todos sus compañeros freaks sobre una bella trapecista que se había intentado burlarse, casándose con él para envenenarle y robarle y  este desquite  es brutal y la trapecista es agredida cruelmente y queda convertida en un muñón sin piernas y se transforma en un nuevo freak, la mujer gallina.

Browning intenta transmitir al espectador la vida cotidiana de los monstruos de feria, mostrando su vida interior y sus relaciones con los demás. Los freaks muestran que viven en un microcosmos con reglas y códigos parecidos a la sociedad en general, pero con un sentimiento de grupo y solidaridad interna muy acusado, como de clan prehistórico, de ahí su fuerte sentido de venganza al ser uno de sus miembros burlado y ultrajado.

También yo destacaría el ambiente cosmopolita, propio de los circos o de las ferias ambulantes y en la versión original en inglés se puede apreciar distintos acentos como el alemán del enano, el ruso de la trapecista, etc, la multiculturalidad de los personajes añade un atractivo más a la película y la hace parecer joven a pesar de los años que han pasado desde su estreno. La magnífica serie norteamericana de la HBO «Carnivale» bebe de «La Parada de los Monstruos» y convierte a su espíritu en una sabia nueva y aquellos años 30 de la gran depresión en que se desarrolla la acción tanto de » La Parada de los Monstruos» como de «Carnivale» nos pueden parecer muy cercanos a nosotros y a nuestra cosmovisión.

Debido a la crudeza del propio film, su éxito comercial fue mediocre e incluso sufrió la censura, también fue prohibido durante varias décadas en Gran Bretaña y las reposiciones en Estados Unidos después de estrenarse fueron escasas y muy localizadas, sin embargo empezó a ser muy valorado en la década de los 80 del siglo XX, su forma despiadada de reflejar la realidad gustó a los postmodernos y la convirtieron en una película de culto.

Hoy en día «Freaks» forma parte con letras de oro de los mejor de la Historia del Cine y donde aflora el genio de un director hasta los 80 infravalorado como Tod Browning.

One Response to “Freaks, La parada de los Monstruos”

  1. […] This post was mentioned on Twitter by Xanti Sarabia and Pili Vicente, esclavocine. esclavocine said: Freaks, la parada de los mostruos http://esclavosdelceluloide.com/2011/02/freaks-la-parada-de-los-monstruos/ […]

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