Malas Calles

domingo, enero 16th, 2011

Si tradicionalmente se ha identificado de Bergman con una cosmovisón luterana en sus películas, otros cineastas, se les ha relacionado con una cosmovisión católica. Es el caso del director norteamericano de ascendencia italiana Martin Scorsese y encontrando la causa de este hecho de que el futuro director fuera seminarista y durante algun tiempo pensó en ejercer el sacerdocio.

Los conceptos de rendención y castigo están muy presentes en la filmografia de Scorsese, todo ello en un ambiente de violencia y desamparo, que los considera geneticamente propios de la sociedad estadounidense, como si Estados Unidos naciera por y para el exabrupto y la ferocidad. De este modo Scorsese se ha convertido en uno de los mejores observadores de Norteamérica y expresa su visión en algo genuinamente norteamericano que es el cine.

Si cuadra la película más significativa de Scorsese, lo que no quiere decir que sea su mejor film ni mucho menos, es «Mean Streets» (1.973), traducida para el público castellano-hablante como «Malas Calles».

En este film, el propio Scorsese no había llegado a la casi perfección de películas como «Taxi Driver», «Uno de los Nuestros» o «Infiltrados», pero nos encontramos con elementos del mejor Scorsese. como una buena dirección de actores y una buena descripcion de ambientes sórdidos y brutales, todo en el marco de las relaciones personales y sociales de la comunidad italo-estadounidense, del que Scorsese procede, una comunidad que intenta conservar unas formas y unos principios, casi rurales y eminentemente católicos, propios del sur de Italia, en una absorbente sociedad  muy urbanizada, mayoritariamte anglo-sajona y protestante y creando a unos individuos inseguros, que no han econtrado su camino y ni tan siquiera, el motivo de su existencia.

Puede que » Malas Calles» adoleza en un fallo de guión y que en momentos la película pierda el ritmo , pero es un film con garra, que logra convencer al espectador y sentirse parte de la historia, como si esos personajes fueran nuestros amigos de toda la vida y ese barrio, fuera donde crecimos y tuvieramos el primer contacto con lo que es el verdadero vivir. Y aunque resulte tópico, la Mafia es la argamasa de esas calles, de esos ambientes y la violencia como unica y si cuadra verdadera forma de expresión de aquella comunidad, aunque siendo uno consciente de que esa Mafia, aparte de su comportamiento brutal, es algo anticuado, algo de otras épocas.  Scorsese intruduce  una banda sonora plagada de hits de finales de los 50 y principios de los 60, no contemporáneos al film, como forma de expresar ese anquilosamiento de la Mafia y puede que toda la forma de vida de esa comunidad. Scorsese se hace costumbrista, hasta en los títulos de crédito del film utiliza imagenes de super 8 de fuerte carácter familiar y ese costumbrismo impregna a toda la película hasta el final.

Nos encontramos con el personaje de Charlie Cappa ( Harvey Keitel), el alter-ego del propio Martin Scorsese (el director hasta utiliza su propia voz en la narración del personaje), Cappa es un joven que intenta ser elegante, en una época, a principios de los 70, donde se perdiera la elegancia innata de otras decádas, en nombre de una mayor integracion social  de las clases menos favorecidas y una relajación de las costumbres, por todo ello Cappa resulta antiguo, rancio y hasta casposo. Es un peón menor de la mafia y su existencia se reduce a unos parámetros de vulgaridad en su barrio neoyorquino de Little Italy y sus relaciones poco edificantes con una novia que sufre ataques epilecticos regulares. A pesar de todo, Cappa, tíene una serias dudas existenciales y está influenciado notablemente por el místicismo de San Francisco de Asís.

Por todo ello, intenta ayudar a un amigo, Johnny Boy ( Robert de Niro ), primo de su novia, un personaje alocado e histriónico, que vive de hacer pequeños trapicheos con la drogas y que debe dinero a oscuros hampones.

Ayudando a Johnny, Cappa busca una forma de redención por todos su pecados, como si la violencia que ejerce y sufre a la vez no es más que una consecuencia del pecado. Y en ese pecado, Cappa busca la redención, como si eligiera ese camino para encontrarse con Dios.

Es notable la diferencia entre un Cappa sobrio e introvertido y un Johnny voluble, hasta estúpido, como las dos caras de una misma moneda de una comunidad desquiciada por la violencia. Y esa ayuda desinteresada de Cappa a Johnny va a llevar a su propia destrucción.

Y el final es violento, con los personajes muertos o malheridos, como una especie de corpus de sangre, donde la Humanidad se encuentra con su propio castigo y con su propia redención.

2 Responses to “Malas Calles”

  1. Por lo que cuentas parece buena la pelicula. ¡Voy a tratar de conseguirla, por lo pronto, de Robert de Niro he visto varias buenas (Y no hablo solamente de sus comedias=).

  2. No es el mejor Scorsese, pero con todo «Malas Calles» resulta una película muy interesante de ver.
    Desde mi punto de vista, el mejor De Niro se vió en 1.976 y con dos película diferentes y hechas en continentes diferentes, me referio a «Taxi Driver» del propio Scorsese y «Novecento » de Bertulucci.

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