L’ Atalante.

sábado, julio 11th, 2020

Jean Vigo nació en París el 26 de abril de 1.905, hijo del fotógrafo, escritor, periodista y editor de origen catalán y tendencias anarquistas Eugéne-Benanventure Vigo, más conocido por su seudónimo de pluma como Miguel Almereyda y de su pareja Emily Cléro; debido a sus actividades subversivas y anti-sistema, Miguel Almereyda fue encarcelado en varias ocasiones y en agosto de 1.917 es detenido de nuevo, acusado esta vez por Traición a la Patria, siendo encontrado muerto a los pocos días en extrañas circunstancias dentro de su celda. Temiendo la continuación de las represalias de los cada vez más envalentonados grupos ultra-nacionalistas, Emily decide enviar a su retoño, entonces con sólo 12 años de edad, a un internado con las falsas señas de Jean Sales, donde permanecerá hasta que acabe sus estudios de secundaria en 1.922.

En ese mismo año, Jean Vigo, ahora con su verdadero apellido, se matricula en la Facultad de Filosofía de La Sobornne; es en esta etapa universitaria donde al parisino le nace una fuerte pasión por el Cine y contraerá la entonces casi letal tuberculosis. Ingresado en un sanatorio especializado en esta enfermedad en la localidad pirenaica de Font-Romeu, conoce a otra paciente llamada Elizabeth Lozinska, hija de un hombre de negocios de origen judío-polaco y residente habitual en Suiza, de la que se enamorará perdidamente.

Una vez dados de alta, los dos jóvenes deciden casarse y gracias al apoyo financiero de su suegro, Vigo puede rodar en 1.930 el documental A propos de Nice, dentro del género conocido como Sinfonías de Ciudades, muy de moda durante los años 20 del siglo pasado, aunque resaltando una visión enormemente subjetiva sobre la urbe mediterránea en una peliaguda y marcada crítica social. Al año siguiente el cineasta recibe el encargo para la realización de otro nuevo reportaje fílmico que fue titulado como Taris, Roi de l’ eau, una glosa en fotogramas sobre el afamado nadador Jean Taris, destacando sus primeros planos y unas llamativas tomas subacuáticas.

En 1.933 Jean Vigo puede poner en marcha su primera obra de ficción, el mediometraje conocido como Cero en Conducta, donde encargándose también del guión, se inspira en sus años en el pensionado, resultando una visión fresca e inventiva de la natural rebeldía infantil y pudiéndola dotar de notables ribetes ácratas y nihilistas; creación que tendría una notable ascendencia en conocidas cintas posteriores como Los 400 golpes de Francois Truffaut en 1.958 y If … del británico Lindsay Anderson en 1.968. Esta producción no fue del gusto de las autoridades públicas, por lo que fue prohibida su exhibición al considerarla políticamente peligrosa.

Sin desanimarse con todas estas dificultades, Vigo comienza el proyecto de un largometraje cuyo epígrafe iba a ser L’Atalante, donde asumiría de nuevo la dirección y un libreto compartido con Albert Riera y Jean Guinée, queriendo mostrar en imágenes una historia asequible, aunque muy llamativa sobre un joven capitán de una gabarra del Sena llamado Jean, recién casado con la bella Juliette y sin apenas un momento de continuidad comienzan una extraña luna de miel en la embarcación, donde tendrán como compañía el resto de la tripulación, un curtido y extravagante marinero conocido como Tío Jules y un apocado adolescente ejerciendo de grumete. Con unos primeros días forjados de felicidad a pesar de la hostilidad pasiva de Tío Jules y la indiferencia del muchacho, se sucede un nuevo periodo de tiempo donde el tedio y cierta desidia es lo predominante y al llegar a los muelles fluviales de París, Juliette decide abandonar a su marido y adentrarse en el oscuro mundo de la noche de la capital donde conocerá a una grotesco vendedor ambulante.

Se consigue, aunque con muchas reticencias, el apoyo económico de la Gaumont y se puede formar un interesante equipo técnico-artístico donde destacaban los nombres de Jacques-Louis Noumez como productor ejecutivo, el ruso Boris Kaufaman como director de fotografía, Francis Jourdain como escenógrafo, Maurice Jaubert como compositor original o Louis Chavance como editor y para el casting se recurre a figuras de la talla de Jean Dasté, la alemana Dita Parlo, Gilles Margaritis, Michel Simon o Louis Lefebvre.

Se inicia el rodaje durante el frío invierno de 1.934, en los estudios de la productora en París para las escenas interiores y en calles de la misma capital gala, junto con pequeñas poblaciones y parajes ribereños a los canales en la región de la Isla de Francia para las exteriores y coincidiendo con la revuelta de claro carácter golpista contra las instituciones republicanas por parte de la extrema derecha y ciertos sectores de la derecha más tradicional, jornadas conocidas como los Disturbios del 6 de febrero.

Una vez terminadas las tomas, Jean Vigo se toma unas jornadas de descanso en los Alpes, pero en el verano en curso empeora el estado de su enfermedad crónica, debiendo ser hospitalizado, hecho que es aprovechado por los directivos de la empresa cinematográfica para intervenir en el montaje, mutilando una gran parte de lo filmado y cambiando por completo la banda sonora, al introducir los acordes de Le Chaland qui passe, una famosa canción del momento.

La película es estrenada oficialmente el 14 de septiembre del ejercicio, obteniendo desde primeras un sonoro fracaso en taquilla, acompañado de malas críticas por parte de la prensa más especializada y pocos días después, el 5 de octubre de 1.934 muere Jean Vigo a la edad de 29 años, produciéndose en los próximos años un injusto olvido generalizado de su figura y creación.

Los pocos espectadores que visionaron la obra en un principio y en contra de todo el truncamiento, se pueden encontrar con un auténtico poema en rollos de celuloide, provisto de una llamativa aura mágica, llena de simbolismos y profundidad intelectual, dentro de un producto chocante y lúcido a la vez.

Hay una libertad absoluta de ingenio, condimentada con una gran fuerza expresiva, en un anhelo de amor y libertad, sustentado en un vitalismo a raudales, provista de una celebración de la propia existencia, particularmente llamativa en un hombre joven moribundo.

Con un anarquismo más estético que ideológico, conseguimos observar los inicios del llamado Realismo Poético, un Cinema convertido en un auténtico estado de ánimo, pudiendo encontrar una afanada belleza plástica, inspirando también a otros realizadores franceses de la valía de René Clair, Jean Renoir, Marcel Carné o Julien Duvivier y a pesar de la notoria singularidad de la cinta se nos antoja ver notables influencias de determinados profesionales del Séptimo Arte procedentes del Expresionismo como el alemán Friedrich Wilhem Murnau y del surrealismo, siendo el caso del español Luis Buñuel.

En un guión sencillo pero explotado al máximo, se puede sumar unos fotogramas electrizantes de Kaufaman, una escenografía provista de un raro ensueño de Jourdain y un montaje inteligente de Chavance . En cuanto a las actuaciones por parte de los figurantes se vislumbra una pasión desbordada en Jean Dasté (Jean), una rica corrección formal en Dita Parlo (Juliette), una explosión existencial en Gilles Margaritis (El vendedor ambulante), un inusual talento en Michel Simon (Tío Jules) y un naturalismo fascinante en Louis Lefrevre (El grumete).

Tras la II Guerra Mundial la obra del infortunado parisino empezó a ser reivindicada por la comunidad cinéfila, especialmente en su ultimo filme y en el año 1.951 se crea el Premio Jean Vigo, distinguido para jóvenes realizadores. Durante la efervescencia de la llamada Nouvelle Vague, Vigo adquiere el estatus de mito, convertido en un verdadero maestro para los más destacados integrantes de la tendencia como Francois Truffaut, Jean Luc Godard o Alain Resnais.

La ultima cinta de Vigo ha tenido varias restauraciones, siendo la primera en 1940 propiciada por el antiguo accionista de la Gaumont Henry Beauvais, con la musicalización primitiva, aunque esta copia desgraciadamente ha desaparecido. En 1.950 Henry Langlois, bajo el patrocinio de la filmoteca oficial francesa intenta otro nueva versión, basada en parte en las modificaciones de Beauvais y con algún material inédito. Pero el empeño definitivo tendrá que esperar a 1.990, con financiación de la propia Gaumont, la coordinación de Jean-Louis Bompoint y Pierre Philippe, disponiendo de un lenguaje cinematográfico más cercano al contemporáneo y presentada en la edición del Festival de Cannes de aquel año. Para terminar diremos que el británico Julien Temple, conocido por su realización de vídeos-clips pertenecientes a bandas como The Rolling Stones y Sex Pistols, puede poner en marcha en 1.998 el filme Vigo, Pasión por la Vida, sobre la trágica historia de amor, pero a la vez llena de energía pletórica entre Jean Vigo y Elizabeth Lozinska.

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