Bonnie y Clyde

viernes, marzo 20th, 2020

Bonnie Parker nació el primero de octubre de 1.910 en la localidad de Rowena en Texas, siendo el segundo retoño del matrimonio formado por Charles y Emma Parker. El padre muere cuando la niña contaba con sólo cuatro años y la madre decide establecerse en la más populosa ciudad de Dallas, entonces en auge por el aumento de las exportaciones de productos petrolíferos; tanto en primaria como en secundaria, Bonnie destacó por sus buenos resultados académicos y fue mismamente en el High School cuando conoce a Roy Thornton con él que se casará a los 16 años, abandonando de esta manera los estudios; sin embargo esta unión fue infeliz para la chica debido a los continuos malos tratos y las tendencias anti-sociales del individuo y en el icónico 1.929, Thornton es condenado a 10 años de prisión a causa de un robo por lo que Bonnie se divorcia y se instala en la casa de sus abuelos; un ejercicio después y trabajando de camarera conoce a Clyde Barrow, un mozalbete de su misma edad y antiguo convicto, aunque unas pocas semanas más tarde regresa de nuevo a la cárcel acusado de sustracción de vehículos; en contra de la opinión de la familia, Bonnie hace continuas visitas a Clyde en la penitenciaria y en una ocasión hasta le facilita un arma con la huye de la institución con otros reclusos para ser puesto en custodia otra vez. Para evitar los trabajos forzados, Clyde decide cortarse el dedo gordo de un píe, lo que le iba a provocar una llamativa cojera el resto de su vida y gracias a los denodados esfuerzos de su madre ante las autoridades, el chico obtiene la libertad condicional en 1.932. Una vez expedito, se embarcó en una estela de robos a entidades bancarias, uniéndose Bonnie a sus fechorías. Los audaces golpes llamaron muy pronto la atención de los cuerpos de Orden Público y de los medios de comunicación, que elevaron a auténticas leyendas populares a los dos jóvenes, en un país asolado por una grave crisis económica y moral. A finales de año Parker es detenida y Barrow toma como nuevo compañero al adolescente William Jones, cometiendo los dos el asalto a una tienda donde resulta muerto el propietario. Los primeros meses de 1.933 deparan la salida de prisión de Bonnie y de Buck Barrow, el hermano mayor de Clyde, que junto con su esposa Blanche, pasan a integrar parte de la banda y tras una serie de atracos en diversos estados, los delincuentes se refugian en un apartamento de la ciudad de Joplin en Misuri, pero advertidas las autoridades locales de su presencia, la vivienda resulta allanada por alguaciles armados y tras un intenso tiroteo Jones es herido de gravedad y mueren dos agentes, aunque los tunantes consiguen escapar. Escondidos todos en un campamento de cabañas de madera en la villa de Platte City, también en Misuri, son de nuevo rodeados por la policía y a pese a recibir un tiro Clyde y quedar casi ciega Blanche al impactarle el trozo de un vidrio en el ojo, los facinerosos logran zafarse del acoso. Sin embargo la suerte del famoso grupo cambia cuando el sheriff de Dexter en Iowa y sus hombres cercan a los forajidos en un parque de atracciones abandonado y tras la rutilante huida de Parker, Barrow y Jones, Buck es alcanzado y Blanche resulta capturada. Cinco días después Buck Barrow muere en un hospital a causa de las heridas y a finales de aquel ejercicio, Jones abandona la sangrienta camarilla para ser poco después arrestado. Lo que queda de la banda, la pareja inicial formada por Bonnie y Clyde, decide ocultarse en el estado de Luisiana, no obstante fueron emboscados y abatidos por elementos de las Fuerzas de Seguridad el 23 de mayo de 1.934 en una carretera secundaria situada en la parroquia de Bienville.

Las andanzas de este par de delincuentes y sus compinches pronto fueron llevada al Cine y en 1.937, tres años después de la muerte de Bonnie Parker y Clyde Barrow, se estrena «Sólo se vive una vez», con un guión basado en parte en el relato verdadero; dirigida por Frizt Lang, siendo la segunda cinta del maestro vienés en Norteamérica y protagonizada por Henry Fonda y Sylvia Sidney, en 1.950 se sigue con los mismos planteamientos en El demonio de las armas, realizada por Joseph Lewis, libreto del mismo Dalton Trumbo, aunque firmado por Millar Kaufan y Mackinlay Kantor debido al veto impuesto al autor de Colorado por el tristemente famoso Comité de Actividades antinorteamericanas presido por el senador Joseph McCarthy, filme protagonizado por John Dall y la galesa Peggy Commins.

Es a mediados de la década de los 60 cuando surge el proyecto por parte de Warren Beatty, de llevar los acontecimientos verídicos del duo de forajidos y allegados al Arte del Celuloide, consiguiendo la financiación de la importante Major Warner Bross-Seven Arts; el virginiano Beatty, hermano más joven de la gran Shirley MacLaine, hasta entonces era sobre todo conocido por su faceta de actor, donde había brillando con luz propia en filmes como Esplendor en la hierba de Elia Kazan en 1.961 o la producción británica La primavera romana de la señora Stone, comercializada ese mismo año y dirigida por el panameño José Quintero. En esta nueva labor Beatty abogaba por contar una historia intrínsecamente norteamericana aunque desde un enfoque notoriamente influenciado por las vanguardias cinematográficas europeas del momento, especialmente la Nouvelle Vague francesa y barajándose nombres como los galos Francois Truffaut o Jean-Luc Godard para la realización. Pero finalmente por presiones de los directivos de la productora, se decide ceder la dirección a un estadounidense como Arthur Penn, que anteriormente había destacado en películas como el Western El zurdo en 1958, otra nueva vuelta de tuerca sobre el asesinato de Willy el Niño, El milagro de Anna Sulivan en 1.962, basada en un hecho real de finales del siglo XIX, sobre los esfuerzos de esta docente con Helen Keller, una niña sordociega o La jauría humana en 1.966, un incisivo retrato sobre el racismo en las zonas más agrarias del sur de Estados Unidos.

Se completa esencialmente el equipo técnico-artístico con nombres como David Newman y Robert Benton en el guión, Burnett Guffey en la fotografía, Dean Tavoularis en los decorados, Theodora van Runkle en el vestuario, Charles Strouse en la musicalización o Dede Allen en el montaje. Como era de esperar, Warren Beatty lidera un amplio casting, donde se le unen figuras de la talla de Faye Dunaway, Michael J. Pollard, Gene Hackman, Estelle Parsons, Denver Pyle, Dub Taylor, Gene Wilder o Evans Evans.

Tras un rodaje tranquilo y sin estridencias en parajes campestres del estado de Texas, se logra comercializar oficialmente la cinta ante el Respetable el 13 de agosto de de 1.967. Desde el primer momento se puede observar una creación hasta cierto punto visionaria y pionera, enormemente transgresora y controvertida, con las esperables influencias estilísticas europeas. Vista por algunos como el fin del Hollywood clásico y el comienzo del Cinema moderno en Estados Unidos, supone un torrente de inventiva y de saber hacer muy digno de elogio.

Hay una descripción gráfica de la violencia, acercando al espectador todo su horror pero no ocultando una fascinante belleza; con todo se busca el elemento ético y no se produce, como puede parecer en los primeros visionados, una sostenida complacencia y un patente blanqueamiento del peor exabrupto. A ello se une a una atmósfera realista, en una muy buena reseña del ambiente rural.

Penn se muestra como un realizador especialmente hábil, añadiendo un llamativo talento y una propensión encíclica de renovación, a lo que sumamos el libreto de Newman y Benton, con elementos anti-sistemas e incluso revolucionarios, bastante acorde con el momento que se vivía a finales del decenio, los fotogramas de Gaffey donde se auna naturalismo y afectividad, con unos primeros planos completamente desgarradores, la dirección artística de Tavoularis y la guardarropía de Van Runkle, transportando con facilidad al periodo de la Gran Depresión, la Banda Sonora de Strouse, expresamente atrayente y la edición de Allen, muy competente, siendo uno de los elementos más atractivos del filme.

Dentro de las actuaciones de los actores, debemos descollar a Barren Beatty (Clyde) lleno de profesionalidad, Faye Dunaway (Bonnie) hasta entonces una desconocida en el Show Bussines, exhibiendo un perfil lleno de sensualidad y pudiendo formar los dos una de las parejas con más química de la época y sin querer olvidar las glosas de grandes secundarios como Michel J. Pollard( Jones), Gene HacKman (Buck) y Estelle Parsons (Blanche).

La película obtuvo una buena respuesta en taquilla y irregular análisis dentro de la prensa especializada, pero es desde el punto de vista académico cuando el trabajo obtiene el mayor grado de reconocimiento, recibiendo la fabulosa cifra de diez nominaciones para la gala de los Oscars en 1.968, acaparando finalmente los galardones en Burnett Guffey como Mejor Fotografía y Estelle Parsons como Mejor Actriz Secundaria.

Leave a Reply