Munchausen

martes, diciembre 25th, 2018

Proyecto surgido para conmemorar el 25 aniversario de la fundación de la «UFA», contando con el beneplácito de Joseph Goebbels, el todopoderoso ministro de propaganda del III Reich, disponiendo de un espectacular presupuesto de 6.500.000 marcos, algo especialmente inaudito, sabiendo que el país estaba inmerso en una terrible guerra y pudiéndose reunir un importante equipo técnico-artístico donde destacaban las personalidades de Eberhard Schmidt bregando como productor, Josef von Báky asumiendo la dirección, Erich Kästner elaborando el guión, Konstantin Irmen-Tschet y Werner Krien responsabilizándose como operadores jefes, Werner Klein arrogándose la escenografía, Otto Guelstorff y Emil Hosler diseñando el vestuario, Georg Haentzchel encargándose de la musicalización y Milo Harbich y Walter Wischniewsky acaparando el montaje; a la par se forma un numeroso reparto actoral donde tienen cabida sugestivos nombres como Hans Albers, Marina von Ditmar, Brigitte Horney, Wilhelm Bendow, Michael Bohnen, Hans Brausewetter, Andrews Engelmann y Käthe Haack.

Con estreno oficial en Berlín el 3 de marzo de 1.943, acaparando desde el principio un gran éxito de público, tanto en Alemania como en los estados del «Eje» y territorios ocupados, se intenta recrear en fotogramas las siempre disparatas peripecias del barón de Munchausen, personaje literario creado por el hannoveriano Rudolf Erich Raspe a finales del siglo XVIII, exponiendo un auténtico anti-héroe, pero a la vez sumamente singular, despertando sentimientos encontrados como hilaridad y pesadumbre; sujeto inspirado en una persona real, Karl Friedrich von Münchhausen (distinguiéndose su apellido con respecto a la ficción al poseer una diéresis y una letra h de más ), aristócrata y oficial de caballería al servicio del duque soberano Antonio Ulrico II de Brusnswick-Luneburgo, participante en la guerra de Austria contra los turcos entre 1.740 y 1.741 y posteriormente soldado de fortuna en Rusia; con el paso de los años se convirtió en una figura enormemente popular en las monarquías de lengua alemana al relatar de sus propios labios una serie de infundadas y rocambolescas historias sobre su antigua época de combatiente. La continuación de los relatos del peculiar prócer por una serie de autores, algunos de ellos anónimos en la centuria posterior, lo convirtió en un verdadero icono de la cultura germana.

No era la primera vez donde se había adaptado al «Arte del Celuloide» las andanzas del chocante patricio; ya en 1.911 el visionario francés Georges Méliès pone en marcha «Les Aventures du baron de Munchausen», siguiendo su estela el italiano Paolo Azurri realiza en 1.914 «La avventure del Barone di Munchausen» y en el ejercicio siguiente se comercializa el corto del británico Floyd Martin Thornton «The news adventures of Baron Munchausen; también serían destacables las series de filmes animados surgidos de la imaginación del galo Emile Cohl en la década de los 10 y del alemán Richard Felgenauer en el decenio de 1.920.

Se presenta una creación llena de sorprendentes hallazgos visuales, convertida en una auténtica delicia para el espectador, al estar provista de importantes momentos de belleza, hechizo y espectáculo, junto con una innegable excelencia técnica. Nos encontramos con un intento europeo de superar toda la parafernalia hollywoodiense, tomando como base el clasicismo y el legado histórico.

Josef von Báky se muestra como un director especialmente hábil, con gran conocimiento de su oficio, exhibiendo un cariz artesanal y clara influencia de otros cineastas como Méliè y Walt Disney. Nacido el 23 de marzo de 1.902 en la localidad de Zombor, entonces perteneciente al imperio austro-húngaro, actualmente integrada dentro de Eslovaquia, en el seno de una familia germano-hablante y formado en la famosa universidad técnica de «Müszaki és Gazdaságtdudományi» en Budapest; emigrado a Alemania en 1.927 donde entra a trabajar como asistente de Géza von Balváry y es en 1.936 cuando consigue estrenar «Intermezzo» su primer largometraje como realizador, en el mismo año y análogo epígrafe de la famosa producción sueca realizada por Gustaf Molander y unos de los tempranos papeles de protagonista por parte de Ingrid Bergman, a lo que se ve continuado por trabajos como «Die kleine und die grobe liebe» en 1.938, «Ihr erstes Erlebnis» en 1.939, «Der Kleinstadpoet» en 1.940 y «Annelie» en 1.941, todos aún no comercializados de momento en ningún país hispano-hablante, hasta acaparar el más importante encargo de su carrera a principios de los años 40.

El libreto de Kästner transmite fantasía y vivacidad, dentro de una coherencia narrativa enormemente sugestiva, jugando desde el principio con el «Respetable», utilizando la ironía como arma arrojadiza, en un Munchausen más seductor y enigmático que en versiones anteriores y contra de lo que pueda parecer en primeras lecturas al ser una producción surgida como encargo gubernativo, apenas tiene sesgo ideológico, con unas pequeñas dosis de nacionalismo y cierta nostalgia por aquella Alemania de los pequeños estados antes de caer bajo el peso de la bota prusiana. Desde la subida al poder de los nazis, Erich Kästner estaba vetado por sus tendencias liberales y democráticas por lo que figuraba con el seudónimo de Berthold Bürger en los títulos de crédito.

La fotografía de Irmen-Tschet y Krien en Agfacolor resulta atractiva y rutilante, a lo que añadimos los decorados de Guelstorff llenos de fantasía y notorio barroquismo, característica repetida en la guardarropía de Hosler ,una hermosa partitura por parte de Haentzchel y la edición eficaz de Harbich y Wischniewsky.

Dentro de las interpretaciones de los figurantes hemos de destacar a Hans Albers (Muchausen), enormemente carismático, convertido en una de las mayores estrellas cinematográfica del país en aquel momento, la sensualidad y gracia compartida por Marina von Ditmar (Sophie) y Brigitte Horney (Catalina II), junto con la compostura consecuente de Michael Bohnen (Von Braunschweig) y Hans Brausewetter(Von Hartenfeld).

La huella del estrafalario personaje continua con trabajos hasta el día de hoy como la comedia alemana occidental «Munchausen in Afrika» de Werner Jacobs en 1.958 , «Baron Prásil» del checoslovaco Karel Zeman en 1.961, el largo de dibujos animados «Les fabuleuses aventures du legendaire Baron de Munchausen» del húngaro afincado en Francia Jean Image y «Las aventuras del Barón Munchausen», producción británica de 1.988 bajo la realización del antiguo miembro de los «Monty Python» Terry Gilliam.

2 Responses to “Munchausen”

  1. Creo desde mi punto de vista es el mejor Mauchausen de la Historia del Cine superando al de Gilliam.

  2. Interesante visión de la cultura de Centroeuropa al margen de los vaivenes Políticos.

Leave a Reply