Los chicos del barrio

domingo, diciembre 2nd, 2018

Filme norteamericano estrenado el 2 de julio de 1.991, a las pocas semanas de haber finalizado la primera «Guerra del Golfo» y uno de los ejemplos más fidedignos del denominado «Hoodfilm», subgénero cinematográfico de marcado carácter urbano, destacando por un fuerte protagonismo de las comunidades afro-americana y latino-americana, exponiendo en la mayor parte de las veces una denuncia social y teniendo en cuenta elementos culturales de estos colectivos como el «Hip Hop», el «Soul», el «Funk», El «Reguetón», los «Narcocorridos» o los «Grafitis».

Su título original en inglés era «Boyz n the Hood», aunque fue conocido en España como «Los chicos del barrio» y en Hispanoamérica como » Los colegas del barrio»; simbolizaba la «Opera Prima» de John Siglenton como director, encargado asimismo del guión, que con sólo 23 años en aquel momento, se presentaba en el «Mundo del Celuloide» como una auténtica ráfaga de aire fresco después de una década brutal donde el conservadurismo, el conformismo, el comercialismo mal entendido y cierto infantilismo había llevado a la industria cinematográfica estadounidense a un marcado anquilosamiento creativo. Película muy bien recibida dentro de la «Crítica» más especializada, con unos muy buenos resultados en taquilla, al haber contado con un presupuesto de apenas 6.000.000 dólares y recaudar la fabulosa cifra de 57.000.000 dólares, junto a un merecido reconocimiento académico al ser nominado el joven cineasta en la ceremonia de los «Oscars» en 1.992 en las especialidades de «Mejor Director» y «Mejor Libreto Original».

Siglenton, consigue el apoyo de la poderosa «Columbia Pictures», también encargada de la distribución, teniendo en cuenta, además esencialmente con la producción ejecutiva de Steve Nicolaides, la fotografía de Charles Mills, la musicalización de Stanley Clarke, la edición de Bruce Cannon y un novedoso reparto actoral donde tenían cabida los nombres de Cuba Gooding Jr., Ice Cube, Morris Chestnut, Laurence Fishburne, Nia Long, Angela Basset, Tyra Ferrel o Dedrick d. Gobert.

Se intenta narrar una historia desarrollada en la área metropolitana de Los Angeles, ciudad natal del mismo Singleton, dividiendo la acción en dos actos. La primera parte se despliega en año 1.984, poco después de la clausura de los «Juegos Olímpicos de Verano» que han tenido lugar en la urbe y se nos presenta a tres niños amigos de raza negra llegados al inicial decenio de sus vidas llamados respectivamente Tre, Doughboy y Ricky, todos criados en familias monoparentales y residentes en el peligroso barrio de South Center; un mundo excesivamente masculinizado, donde la coerción, la delincuencia y el postergamiento colectivo es la moneda de cambio, factores que condicionaran la formación en la cosmovisión de los muchachos. La segunda parte se presenta en 1.991, donde los compañeros han alcanzado la adolescencia; Tre es un estudiante de secundaria que aspira a entrar en la universidad, teniendo como una novia a Brandi, una chica católica que rehúsa del sexo antes de casarse, mientras que Doughboy es un pandillero siempre metido en problemas y Ricky sueña con jugar profesionalmente en el fútbol americano; el asesinato de éste último debido a las rivalidades entre distintas bandas llevará el planteare muchas cuestiones a los sujetos principales.

El realizador nos ofrece a pesar de su mocedad un trabajo serio y reflexivo, en una creación cuidada y elegante, dotada de fluidez y naturalidad, no impidiéndole mostrar en la mayor parte del metraje una inusitada y fecunda fuerza, convirtiendo las formas expresivas en una piezas enormemente poderosas.

Singleton sigue la estela de los directores afro-descendientes más significativos dentro del mundillo hollywodiense, que habían iniciado nombres como Melvin Van Peebles y Gordon Sparks en los 70 y Robert Towsend al lado de Spike Lee en la década posterior, aunque busca una mirada propia más allá de estereotipos y victimismos. Con todo el californiano se muestra muy honesto desde un punto de vista intelectual, viendo el Cine como el medio ideal para despertar conciencias.

Estrenada un ejercicio antes de los denominados «Disturbios de Rodney King» en la primavera de 1.992 en la ciudad a las orillas del Pacífico, se presenta una realidad llena de ensañamiento, pandillaje, tráfico de drogas, brutalidad policial, corrupción, racismo, familias desestructuradas, pobreza, marginación y desencanto, en un ambiente social a punto de estallar, con consecuencias imprevisibles.

El guión es notoriamente inteligente, quedando enormemente reforzado al describir un marco comunal completamente novedoso para la época de realización, encontrando un llamativo naturalismo, siempre crítico y en ocasiones hasta subversivo, aderezado con personajes bien definidos, envueltos en diálogos mordaces y sumamente efectivos; es muy destacable que a pesar de la violencia intrínseca pueda aflorar un tímido lirismo.

La fotografía de Mills es luminosa y alegre, como contrapunto al exabrupto, la banda sonora de Clarke está dominada por diferentes ritmos de percusión y el montaje de Cannon resulta muy preciso, en un autentico elemento auxiliar de la acción; entre las interpretaciones de los figurantes destacan los tres protagonistas Cuba Gooding Jr. (Tre), el rapero Ice Cube (Doughboy) y Morris Chestnut (Ricky), algo bisoños pero enteramente reveladores, al lado de acertados secundarios como Laurence Fishburne, Nia Long y Angela Basset.

John Singleton sigue su trayectoria como profesional del «Séptimo Arte» en títulos como «Justicia Poetica» en 1.993, una interesante aproximación a las relaciones íntimas dentro de una «Road Movie» genuinamente romántica, protagonizada por Janet Jackson y Tupac Shakur, considerado como uno de los mejores raperos de la Historia, asesinado durante un extraño tiroteo en la ciudad de Las Vegas tres años después del estreno del filme, «Semillas de rencor» en 1.995, sobre las difíciles relaciones entre comunidades dentro de un campus universitario, contando con un reparto coral donde se distinguían Laurence Fishburne y Kristy Swandon, «Rosewood» en 1.997 sobre la masacre de ciudadanos de color acaecida en el poblado homónimo del estado de Florida a principios de los años 20, con la actuación destacada de Jon Voight y Ving Rhames, «Shaft» en 2.000, donde no resulta un remake de la célebre cinta de 1.971 dirigida por Parks, ejemplo fidedigno del «Blaxpoloitation» setentero, si no más bien una secuela de la misma, protagonizada en este caso por Samuel L. Jackson, «Baby Boy» en 2.001,otra nueva vuelta de tuerca de los conflictos étnicos, también desarrollada en South Central, con un guión pensando originalmente para Tupac Shakur y con las interpretaciones destacadas de Tyrese Gibson y Omar Gooding,»2 Fast 2 Furious», el segundo eslabón de la exitosa franquicia, contando a la estrella en ciernes de Paul Walker y el «Thriller «Cuatro hermanos» sobresaliendo la actuación de un crecido Mark Wahlberg.

One Response to “Los chicos del barrio”

  1. Me llama la atención el notorio realismo propuesta por el director…

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