El Acorazado Potemkin

lunes, diciembre 27th, 2010

Siempre he creído que resulta bastante subjetivo considerar a una pelicula como la mejor de la Historia del Cine, porque no todos los seres humanos somos iguales, cada uno tenemos nuestro propio perfil psicológico, cada uno tenemos nuestra cosmovisión propia, nos hemos educado en determinadas familias, hemos vivido en determinados ambientes y todo ello influye poderosamente en la visión de una obra de arte, independientemente del arte que sea.
Tradicionalmente en la critica de cine se ha considerado a «El Acorazado Potemkin» (1,925), de Sergei Eisenstein, como la mejor película de la Historia o por lo menos una de las mejores, por sus importantes innovaciones técnicas y artísticas y su fuerte influencia en los creadores cinematográficos hasta el dia de hoy; Tambien por su fuerte contenido ideológico marxista hizo que se valorara muy positivamente desde una crítica cinematográfica izquierdista muy influyente en el mundo de la cinefilia hasta principios de la década de los 80 del siglo XX.
Sin embargo, yo personalmente, nunca he considerado la ideología de un determinado autor como un elemento esencial para valorar y analizar su obra, si ha habido grandes cineastas marxistas, aparte del propio Esenstein, como Pontecorvo, Bertolucci o Load, tambien ha habido otros grandes cineastas de otras ideologías, a veces contrapuestas o no tan contrapuestas como los ultraderechistas Riefenstahl o B. de Mille.
Centrándonos más en el propio título del comentario, diré que resulta bastante difícil valorar un elemento novedoso en la propio film, ya que ha sido una de las películas más analizadas y comentadas de la Historia; Todos hemos oido hablar de su montaje vanguardista, de las inclinaciones novedosas de la cámara, dando un énfasis o una situación distinta a lo que se relata, de la utilización de las masas como si fuera un solo personaje, de la propia manipulación histórica del motin de los marineros en el puerto de Odesa durante la revolución de 1.905, de la juventud del realizador,etc…
Yo lo que veo en el film es un grito de libertad, desgarrador y efectivo, donde todo el mundo siente ese primitivo deseo de emancipación que la mayoría de las veces queda arrinconado en la propia socialización del individuo; Veo en el film un antimilitarismo más ácrata o nihilista que marxista, como si el cambio de uniformes o de amo no significa que cambie la jerarquía y el sometimiento; Veo en el film una censura al antisemitismo, que la crítica especializada y academicista de la epoca sovietica lo pasó por alto; Veo un magnestismo casi mágico en las imagenes en todos los espectadores aunque sean los más apolíticos y con lo de menos formación histórica.
Porque las imagenes del Esenstein van más dirigidas al corazón que al cerebro y ello le dá una independencia con respeto a epocas, ideologías y régimenes políticos.
En «El Acorazado Potemkin» es la lucha del hombre comun por la libertad, no es la lucha de los grandes heroes; Su mítica es la verdaderamente popular, sin grandes discursos, sin grandes aspavientos, su mítica es el pueblo en estado puro.
La célebre escena de las escaleras representa la quintaesencia de la tiranía, que no duda en utlizar una violencia brutal para reprimir la légitima ansia de libertad de un pueblo; Y ese pueblo no es una masa uniforme, un bloque uniforme, ese pueblo es una generalidad de individuos que defienden su parcela de libertad; Es una ansia colectiva, pero tambien es una ansia individual que sale de los mejor de cada ser humano.
Por todo ello, las imágenes de Esenstein siempre permanecerán en la retina de quíen las haya visto, como representanción del anhelo de libertad que siempre ha estado presente, está presente y estará presente en el ser humano.

One Response to “El Acorazado Potemkin”

  1. Gran comentario.

Leave a Reply